Alcanzar la libertad y la democracia en Cuba se ha convertido, después del 3 de enero de 2026, en una cuestión de tiempo y de cómo. De tiempo, porque casi nadie duda que "algo tiene que pasar", solo es cuestión de cuándo sucederá
La Semana Santa en Cuba es un reflejo de la resiliencia del pueblo que encuentra similitud entre la Pasión de Cristo y el largo camino hacia la libertad. Esta fecha tan importante en el calendario litúrgico católico intenta recuperar espacio público en medio del sistema totalitario
Cuba vive entre la esperanza y la frustración, entre el cambio profundo y el cambio fraude, entre el "ahora sí" y el "si no es ahora, más nunca"
En la arquitectura de las sociedades suele existir una confusión: al equilibrio algunos le llaman tibieza, debilidad o falta de carácter. Sin embargo, en tiempos de una aguda polarización, el centrismo no es un refugio para los indecisos, sino un ejercicio de valentía intelectual y ética
Cuba necesita, en este nuevo tránsito hacia la libertad, de los mejores proyectos y programas para reemprender el camino hacia la eticidad, el civismo, la democracia y el progreso
La figura de San José, que hoy 19 de marzo celebramos los cristianos, constituye no solo un pilar de la fe, sino un referente ético de gran vigencia. En el contexto de la realidad cubana actual, donde la estructura familiar enfrenta múltiples desafíos que atentan contra su integridad, entre los que se encuentran los flujos migratorios, el desastre económico, el envejecimiento poblacional y la crisis de valores
Cuba corre un gravísimo peligro: la escalada de la violencia y la desesperación del pueblo. Cubanos de a pie irrumpiendo en la sede del Partido Comunista en la ciudad de Morón, Ciego de Ávila, en el centro del país es solo una muestra de ese peligro
La palabra intransigencia suele estar cargada de contenidos asociados a la rigidez, al punto que evoca la imagen de un muro que se niega a ceder ante la marea
Los cubanos estamos viviendo un trance en que se mezclan la miseria, la incertidumbre y la esperanza. El resultado es una angustia agónica que nos conduce a pedir que ya pase lo que tenga que pasar, sin detenernos a pensar que no todo vale, que no todas las salidas son buenas para nosotros los cubanos
El futuro de Cuba no es un destino que aguarda a la vuelta de un calendario, sino una construcción que requiere planos precisos y cimientos sólidos. Tras décadas de un modelo que ha intentado uniformar el pensamiento y ha dañado el alma no solo de la persona










