Creo que Cuba necesita una nueva Constitución para una nueva etapa de su historia después del cambio y la transición. Considero que esa nueva Carta Magna debería reunir y sintetizar lo mejor de los aportes de nuestra Constitución de 1901, junto a lo mejor de los aportes de nuestra Constitución de 1940
En una visita al Santuario del Cobre, el gran patriota cubano Juan Gualberto Gómez dejó plasmado en el libro de visitantes que la Virgen de la Caridad es "Emblema patrio"
En esta agonía interminable, en este absurdo incomprensible, en este macabro y criminal juego con la suerte y la vida de los cubanos, el mayor triunfo del poder de las tinieblas sería lograr el desánimo y la parálisis de nuestro pueblo
Algunas declaraciones de miembros de la Administración norteamericana han provocado varias reacciones entre los cubanos, tanto los de dentro de la Isla como los que viven fuera
Aquí tenemos tres argumentos que continuamente se enarbolan como fantasmas que asustan a todos, y paralizan a muchos, cuando se piensa, se habla y se proyecta una transición hacia la democracia en Cuba
Es hora de que los cubanos que pensemos así digamos, alto y claro: no queremos ni transición híbrida, ni cambio fraude, ni más inventos, ni experimentos con seres humanos. ¡Queremos democracia!
Estoy escribiendo esta columna en medio de otra caída del Sistema Eléctrico Nacional. Es decir, pienso, escribo y vivo en una Isla sumida en una oscuridad total. El totalitarismo es el gran apagón de la vida normal. Las circunstancias en que estoy escribiendo esto es una prueba que el totalitarismo comunista puede llevar a todo un país a las tinieblas totales pero no puede y no podrá jamás apagar el espíritu humano
Cada vez se toma más conciencia de lo difícil que será la sanación del daño antropológico que, sin duda, es el desastre más profundo y duradero que ha causado el totalitarismo comunista en Cuba
Hace cinco años, el 19 de julio de 2021, partía hacia la Casa del Padre Monseñor José Siro González Bacallao, quien fuera el sexto obispo de Pinar del Río. Los 90 años de su peregrinación por esta tierra pinareña fueron un valiente testimonio ejemplar de su consagración con el crisma bautismal y episcopal como “parte de Cristo sacerdote, profeta y rey-servidor
Por lo que veo y escucho, diariamente, a casi nadie en Cuba le queda la menor duda de estas tres realidades:
1. Cuba ha llegado a una situación límite que no tiene vuelta atrás, ni tiene solución si no cambia el régimen político.
2. La actual agonía terminal que vivimos los cubanos es inaguantable, es inhumana y es éticamente inaceptable. Es un desastre humanitario.










