EMPRENDER ES REINVENTARSE Y SOLUCIONAR PROBLEMAS

Miércoles de Jorge

Una de las características fundamentales que definen a un emprendedor es la capacidad de recomenzar, de lograr levantarse después de las caídas, las que son consustanciales al proceso de emprender. El éxito o fracaso de un emprendimiento no se debe medir –como a veces tenemos la tentación de hacer– por las veces que se falla, los errores que se cometen, los frenos y retos que aparecen en el camino, sino por la forma en que respondemos ante dichas realidades, por la capacidad o no de reponernos y de levantarnos de forma resiliente ante las dificultades que puedan surgir.

En este sentido, la realidad cubana actual es a la vez que un ambiente hostil para el emprendimiento, un espacio que brinda muchas oportunidades para levantarnos, para reinventarnos, para soñar y perseguir soluciones que transformen el futuro de las personas y de la sociedad en algo mejor. Mirar la realidad, compleja y problemática, como un espacio en el que a la vez surgen oportunidades para emprender, puede ser una manera modesta de contribuir a cambiarla.

Ciertamente es un tema complicado, pues son muchas las limitaciones del contexto cubano, especialmente en los últimos años. Y para algunos puede sonar como una locura o provocación la invitación a buscar oportunidades y chances para innovar, para crear, para cambiar las cosas. No obstante, en la vida muchas cosas dependen de la forma como nos posicionamos ante ellas, de la forma como las asumimos, y de esa actitud puede surgir el cambio.

Un emprendedor siempre debe mirar la realidad de forma atenta para identificar problemas, dificultades, necesidades que no están satisfechas y que pueden ser la fuente de la que sacamos ideas. Ideas y soluciones para mejorar las condiciones de vida, para transformar la sociedad, para emprender, que no es más que tomar el riesgo de comenzar algo, de intentar sacar alguna idea adelante.

Para los cubanos, formarnos para el emprendimiento, y acercarnos a la realidad con estas ideas, puede ser una fuente potencial de cambios para sociedad, pues muchos son los problemas que existen pero también muchas las soluciones creativas que podemos generar para estos problemas. Sería una forma también de reinventarnos, de comenzar a mirar la realidad con otros ojos, con otra mirada, para que a pesar de las limitaciones podamos hacer pequeñas acciones que permitan cambiar las cosas desde la fuerza de lo pequeño.

A veces esperamos por grandes soluciones, a veces creemos que lo pequeño no vale, no cuenta, no es suficiente. El ecosistema emprendedor que en los últimos años ha ido desarrollando en Cuba, y de forma particular en La Habana demuestra que es justo lo contrario. Esos emprendedores son actores de cambio fundamentales para la sociedad, y las soluciones que generan cada vez que logran reinventarse antes los obstáculos del ambiente son prueba de ello y una garantía para un futuro mejor.

 


Jorge Ignacio Guillén Martínez (Candelaria, 1993).
Laico católico.
Licenciado en Economía. Máster en Ciencias Sociales por la Universidad Francisco de Vitoria, Madrid, España.
Miembro del Consejo de Redacción de la revista Convivencia.

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