Las 176 transformaciones: ¿un camino de ida o vuelta?

Foto tomada de internet.

En pleno proceso de negociaciones con Estados Unidos, el régimen castrista sacó del cajón un viejo documento con olor a alcanfor, titulado “176 Transformaciones Económicas y Sociales” que, desde un primer momento, pasó a convertirse en el eje central del relato para los medios de comunicación. De forma notable, el régimen recuperaba el liderazgo en el proceso de negociación, a la vez que sorprendía a la parte negociadora de Estados Unidos con esta iniciativa.

En esencia, las “transformaciones” no son otra cosa que 176 medidas pertenecientes a distintos ámbitos de la economía y la sociedad, que están agrupadas en 23 ejes temáticos que tienen una composición diferente.

En el Cuadro siguiente, se presenta la relación de los Ejes temáticos con las medidas incluidas en cada uno de ellos que presentan notables diferencias. Se observa, por ejemplo, que el Eje 1, “Modelo de gestión de los actores económicos. Empresa estatal socialista” es el que recibe el mayor número de medidas, 31 en total. Le sigue, a cierta distancia, el Eje 11 “Sistema bancario y financiero. Transformaciones cambiarias” con 15 medidas. En tercer lugar, el “turismo” y el “sistema tributario” reciben cada uno 13 medidas, y, en cuarto lugar, las “laborales y salariales” incluyen un total de 12 medidas. Y así, de forma sucesiva.

Nº Eje

Eje temático. Transformaciones

Medidas

1

Modelo de gestión de los actores económicos. Empresa Estatal Socialista

1 a 31

2

Relaciones de propiedad. Diferencias entre propiedad y gestión

32 a 36

3

Sistema de planificación de la economía

37 a 40

4

Administración Central del Estado y entidades presupuestadas

41 a 42

5

Autonomía municipal

43 a 51

6

Sector energético

52 a 57

7

Recuperación agrícola

58 a 68

8

Sociales

63 a 69

9

Del subsidio a productos al subsidio a personas

70 a 71

10

Laborales y salariales

72 a 83

11

Sistema bancario y financiero

84 a 98

11

Transformaciones cambiarias

99 a 103

12

Sistema Tributario

104 a 116

13

Política de precios

117 y 118

14

Inversión Extranjera

119 a 126

15

Comercio exterior.

127 a 130

16

Dolarización parcial de la economía

131 y 132

17

Turismo

133 a 145

18

Transporte

146 a 148

19

Comercio, la gastronomía y los servicios

149 a 158

20

Seguros

159 a 162

21

Ámbito digital, inteligencia artificial y economía del conocimiento

163 a 172

22

Sistema estadístico nacional

173 a 175

23

Mecanismos de control e inspección

176

 

Evidentemente, conviene tener claro que las “transformaciones” no son un programa de política económica al uso, porque no atiende a la relación que se debe mantener entre objetivos e instrumentos. En ese sentido, el documento presenta una mayor semejanza a una carta de deseos que a un medio bien definido para lograr unos fines. El no adaptarse a los esquemas convencionales de los programas de política económica hace más difícil evaluar la calidad del plan, en términos de eficiencia y efectividad, e intuir sus resultados una vez en vías de aplicación.

No obstante, los dirigentes han declarado que el aparato jurídico para implementar las medidas ha sido trabajado por los órganos administrativos, para que no se pierda ni un solo instante en el proceso de puesta en marcha.

Unas prisas del régimen que han llamado la atención, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un paquete de medidas de difícil digestión que va a exigir numerosos recursos e instrumentos para su correcta ejecución, y cuyos efectos, en caso de percibirse, no se empezarán a notar de forma inmediata.

Tal es así que algunos analistas han expresado sus dudas sobre la capacidad técnica del régimen para llevar adelante las medidas. La iniciativa consistente en arrancar, a toda velocidad, a partir de los contenidos del Eje 1 parece querer centrar los primeros esfuerzos de transformación sobre las empresas estatales y los actores no estatales.

Aspecto fundamental del relato de los dirigentes comunistas es que las “transformaciones” se pueden llevar a la práctica sin promover reformas de la constitución de 2019. Y esta afirmación, aun cuando pueda resultar cierta en líneas generales, ya que el modelo económico permanece inalterado, no cabe duda de que, en determinados ámbitos, los límites constitucionales pueden quedar rebasados si se aplican algunas medidas concretas. En tal caso, la viabilidad de las propuestas podría ser nula, ya que no parece que exista interés en el régimen por cambiar el contenido del título V de la constitución que hace referencia a los fundamentos económicos.

En otro orden de cosas, la precipitada inclusión de las “transformaciones” en el relato político del régimen, ha dejado entrever la existencia de distintas sensibilidades entre los dirigentes que en algún momento han hablado o defendido las medidas en distintos foros o espacios públicos.

Surge así, por un lado, una sensibilidad que se puede catalogar como “reformista”, que reivindica las transformaciones económicas, centrando su relevancia en la capacidad que se les supone para destrabar, flexibilizar y despejar incertidumbres que impiden a la economía funcionar. De otro lado, la sensibilidad calificada de “reaccionaria” plantea un reconocimiento similar, pero considera que el principal objetivo de las transformaciones reside en su “ámbito social” y la garantía de que, bajo ningún concepto, van a suponer que Cuba cambie hacia el capitalismo o que abandone el socialismo.

Teniendo en cuenta lo anterior, se han seleccionado los 10 ejes que contienen las medidas más relevantes de las “transformaciones” a juicio del autor.

1. De los subsidios a los productos a los subsidios personales (Eje temático 9), medida número 70

La eliminación de los subsidios a productos, empezando por aquellos que tienen carácter transversal a la economía que impactan en la producción y los servicios para trasladar los costes reales a los precios mayoristas y minoristas, es una medida que abre un espacio nuevo e inexplorado en la economía comunista en los últimos 67 años. Su relevancia es de tal magnitud que, si sale bien, la eficiencia económica habrá mejorado y permitirá a la economía funcionar mejor, pero si sale mal, se pueden producir consecuencias sociales imprevisibles. Habrá que realizar un seguimiento para ver cómo se ejecuta esta medida.

2. Transformaciones en el sistema de planificación central de la economía (Eje temático 3) medidas 37 a 40

Aquí se plantean cuestiones como perfeccionar la planificación de medio y largo plazo, enfocada en el diseño del desarrollo, con prioridad a los equilibrios macroeconómicos, reduciendo los problemas estructurales y dando señales a los agentes económicos. Igualmente, transitar hacia una planificación financiera donde el estado abandona la distribución física de recursos, dando mayor relevancia a las señales del mercado.

Se establece para las empresas estatales un nuevo terreno de juego dentro del plan, y éste tendrá como objetivo general mantener los balances fundamentales de la economía (agroalimentario, divisas, energía, agua, presupuestos) convirtiéndose en instrumento de diagnóstico, anticipación y corrección de políticas. Pasar, en definitiva, de la planificación central a la indicativa.

3. Transformaciones en la autonomía municipal (Eje temático 5) medidas 43 a 51

Se descentralizan a nivel municipal competencias que son propias de los municipios, pero también otras que tienen poco que ver, como las exportaciones, importaciones, generar divisas, inversión de la estrategia de desarrollo, inversión extranjera. Para llevar esto a término, se propone crear fondos municipales a partir de la contribución del sistema empresarial y la participación accionaria. Las diferencias económicas y sociales entre municipios están servidas de aplicarse estas medidas. Se diversifican los mecanismos para captación de ingresos por los municipios para fortalecer su gestión con diversos actores y se establecen tarifas para determinados servicios, como los de recogida de residuos sólidos. Se anuncian cambios en la naturaleza de los proyectos de desarrollo local.

4. Transformaciones sociales (Eje temático 8) medidas 63 a 69

Establecer que todos los actores económicos, en ejercicio de su responsabilidad social a nivel comunitario, desempeñen una serie de funciones y actividades, en el orden financiero, de los recursos materiales y de servicios, no deja de ser un compromiso arriesgado. En total, se relacionan 13 actividades que van desde el apoyo al pago de pensiones, a contribuir a la higiene comunal o apoyar servicios funerarios para familias sin recursos, entre otros. Diversas medidas de atención a los colectivos vulnerables en este ámbito pueden acabar aumentando los costes sociales de las empresas empujándolas fuera del espacio de rentabilidad.

5. Transformaciones laborales y salariales (Eje temático 10) medidas 72 a 83

Se alardea un incremento de salario mínimo sin respaldo de productividad en el sector presupuestado que acabará extendiéndose al conjunto de la economía generando un efecto crisis similar al que provocó la tarea ordenamiento. Respecto a las pensiones de la seguridad social, que se fijarán anualmente con relación al salario mínimo, se eliminan límites de la escala para el pago de contribución del sector no estatal, autorización al ejercicio del pluriempleo para determinadas ocupaciones, medidas para retener el empleo de los jóvenes, ayudas económicas para jóvenes que se formen en determinadas ocupaciones.

6. Transformaciones y modernización del sistema bancario y financiero (Eje temático 11) Medidas 84 a 98

Medidas dirigidas a fomentar la participación del capital privado en la actividad bancaria, con la ampliación de instituciones financieras bancarias y no bancarias por parte de empresas privadas, cooperativas e inversión extranjera con licencia de banca corporativa y universal. En particular, se permitirá el establecimiento de estas instituciones financieras para el otorgamiento de microcréditos. Se permite la apertura de cuentas en divisas, tanto en Cuba como en el exterior, por parte de personas jurídicas y naturales, sin autorización administrativa previa.

Se actualiza el sistema de tasas de interés, ajustándolo a las condiciones actuales de la economía (incluyendo los bonos soberanos) para recuperar el papel del crédito bancario como función esencial en la economía (diversificar las garantías y definir su forma de realización, establecer estándares de límites de créditos por clientes, simplificar los procesos de aprobación, crear nuevos productos, entre otras acciones).

Se emitirán bonos en mercados financieros extranjeros en monedas distintas al dólar estadounidense con nuevas plataformas que complementen el mercado financiero, prioricen el mercado de valores y el depositario central de valores. Se implanta la figura de agente de pago de última milla para formalizar los flujos de remesas a través de un canal privado.

Se actualiza la estrategia con nuevo enfoque para el tratamiento de la deuda externa, teniendo en cuenta las condiciones actuales y mecanismos como el swap, deuda contra naturaleza, entre otros.

Se continuará avanzando en la bancarización, acelerando el proceso de automatización de los bancos y la reducción de los trámites asociados a sus servicios, otorgando a Transfermóvil licencia de institución financiera no bancaria, para poner fin al proceso de eliminación de los límites en las transferencias bancarias y extracción de personas naturales y jurídicas, nacionales y extranjeras.

7. Transformaciones cambiarias (Eje temático 11) Medidas 99 a 103

Se pretende redimensionar el mercado cambiario oficial y de remesas con la participación de actores económicos no estatales, lo que incluye otorgar licencias para operaciones de casas de cambio privadas y crear un mercado cambiario digital, en tiempo real, con agentes autorizados, a la vez que se implementa un sistema de subastas de divisas.

La política de tipo de cambio del peso pasará por la ejecución de devaluaciones sucesivas de la moneda nacional para reducir las diferencias de tipo de cambio. Las empresas que no soporten la devaluación serán liquidadas. Se añadirán al segmento III las cooperativas, sector diplomático, mipymes estatales e inversión extranjera que operan con formas de gestión no estatales, garantizando que no ocurra arbitraje.

Se crearán instituciones financieras no bancarias estatales y privadas que se dediquen a la canalización de flujos financieros, incluyendo las remesas, a través de operaciones cambiarias y habrá ventanillas únicas de cambio para todos los actores económicos que se decida. En particular, se ampliará el objeto social de institución financiera no bancaria que ofrezca el servicio para la administración de fondos de la cooperación internacional.

8. Transformaciones del sistema tributario (Eje 12) Medidas 104 a 116

En estas medidas, la más relevante tiene que ver con la puesta en marcha, mediante la implementación gradual del Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA).  

Se anuncia el establecimiento de la factura electrónica fiscal con incentivos que promuevan su asimilación por parte de los contribuyentes y la aplicación de una bonificación al impuesto sobre las ventas y servicios en función de los niveles de ventas bancarizados.

Se reducirá la carga fiscal del sector empresarial por concepto del Impuesto sobre Utilidades, con el objetivo de incrementar sus capacidades de crecimiento e inversión. Ampliar la base imponible eliminando deducciones especiales no justificadas económicamente y reduciendo el riesgo de la evasión fiscal. Se aplicará un tipo impositivo reducido del Impuesto sobre Utilidades para el sector agropecuario y en todo caso, una simplificación del cálculo y pago del Impuesto sobre Utilidades, eliminando el término de la utilidad per cápita, lo que implica aplicar el impuesto a los socios de CNA, CPA y UBPC.

Se anuncia un régimen de depreciación acelerada para la adquisición de maquinarias, tecnologías de producción de alimentos y procesamiento industrial, que favorezca la recuperación de las inversiones. El objetivo es disminuir la carga financiera de las entidades, determinada por el aporte del rendimiento de la inversión estatal y dividendos, condicionada para su uso en el desarrollo y capitalización.

Se aplicarán incentivos fiscales a los actores económicos estatales y no estatales, que financien inversiones en el sector social. Se actualizará el impuesto sobre ingresos personales, en correspondencia con el actual escenario inflacionario corrigiendo los efectos de una mayor presión fiscal.

Se anuncian incrementos de las cuantías fijas de los siguientes tributos:

a. Impuesto sobre el transporte terrestre según el tipo de vehículo, su valor, combustible, entre otros aspectos.

b. Impuesto sobre embarcaciones.

c. Impuesto sobre documentos.

d. Impuestos ambientales.

e. Tasa de radicación de anuncios comerciales.

Se anuncia el diseño de tarifas arancelarias e incentivos que favorezcan los procesos productivos nacionales y la importación de materias primas, materiales, tecnologías y equipamiento para el uso de fuentes renovables de energía.

9. Alcance de la dolarización parcial de la economía (Eje temático 16) Medidas 131 y 132

Con dos medidas especiales, por el significado que tienen. Por un lado, se amplía el alcance de la dolarización parcial de la economía en las operaciones interempresariales y comerciales, de acuerdo con la situación actual. De otro lado, se modifica la actual concepción de los esquemas cerrados de autofinanciación en divisas hacia esquemas de contribuciones a partir de las transacciones en divisas. Dicho de otro modo, el régimen no se plantea ser beligerante contra la dolarización parcial, la acepta como mal menor y adopta medidas para sacar provecho de esta.

10. Transformaciones en el turismo (Eje temático 17) Medidas 133 a 148

Las medidas relativas al turismo plantean una apertura de puertas del sector para atraer inversiones extranjeras hacia los recursos que no han sido explotados hasta la fecha y con todas las fórmulas económicas y modalidades de negocios ya existentes, incluyendo la venta de inmuebles (aprobación caso a caso), tanto para inversionistas extranjeros, cubanos residentes en el exterior y en el territorio nacional.

Se permite la aplicación de todas las modalidades de negocios, incluidas las inmobiliarias, en los cayos, marinas, zonas patrimoniales de la Habana Vieja y Trinidad, así como en todos los destinos turísticos del país donde estos modelos sean beneficiosos para el sector y se requiera la inversión extranjera para su desarrollo. También los proyectos de ecoturismo y otras modalidades de turismo especializado, con el objetivo de atraer inversión extranjera y diversificar el desarrollo turístico sostenible y responsable.

Se autoriza la actividad de renta de autos a empresas estatales, la inversión extranjera y a formas de gestión no estatal, así como la constitución de agencias de viajes a empresas mixtas, 100 % extranjera, así como a formas de gestión no estatal, los guías de turismo y agentes de venta privados, previa certificación y autorización. Se crea un gestor de destino local que sea capaz de integrar a todos los actores y garantizar que el modelo de gobernanza mixta funcione eficientemente.

De este eje, la medida 144 es la más destacada, por cuanto plantea la tasa turística, evaluar el cobro de un impuesto especial o contribución para la sostenibilidad, promoción e imagen de los destinos turísticos. Esta tasa es fijada en los destinos turísticos consolidados y no parece que sea acertada su inclusión en Cuba.

Cierto que existen otras medidas de interés que podrían ser referidas en este recuento. Hay que destacar, por ejemplo, en el Eje temático 19 de transformaciones en el comercio, gastronomía y servicios, la medida número 150 que plantea reordenar el comercio mayorista priorizando la creación de mercados de abasto con acceso directo a personas naturales y jurídicas y no poner límites a los actores que realicen esta actividad. El pasado del comercio en Cuba se vio sacudido por la persecución de la revolución a los intermediarios. Bueno es que se reconozca el error y se apueste por esta figura, tanto por parte de cubanos como de extranjeros.

En el Eje temático 1 de transformaciones en el modelo de gestión de los actores económicos, la medida número 10 es de vital relevancia, por cuanto plantea cambiar la relación del presupuesto del estado con el sistema empresarial, sobre todo estatal, lo que incluye la revisión de la carga financiera y lo que es más importante, la eliminación de los subsidios a las empresas.

En este mismo Eje temático, las medidas número 21 permiten que una misma persona natural pueda ser titular de más de una empresa privada, sin citar número, y la medida 23 autoriza a una misma persona natural a contar con participación accionaria en más de una empresa privada.

En el Eje temático 2, la medida número 33 permite la compra de acciones de empresas estatales por personas jurídicas estatales y no estatales, nacionales o extranjeras, así como personas naturales. La medida 34 permite la venta de propiedades estatales a personas jurídicas y naturales, nacionales o extranjeras, incluyendo a cubanos residentes en el exterior, demostrando el origen lícito de los fondos. Finalmente, en este eje, la medida 36 afronta la constitución de 2019 al reconocer el crecimiento legítimo del patrimonio financiero y material de las personas jurídicas y naturales.

Que estas medidas se lleguen a aplicar es una cuestión. Que, además, lo hagan de forma ordenada y eficiente, es otra bien distinta. Tan solo hay que destacar algunas cuestiones finales. Más del 80% de las medidas se corresponde con un ejercicio de restauración en la economía cubana de actuaciones y relaciones económicas que la llamada revolución eliminó desde 1960, y que ahora toca reponer para que la economía se destrabe y vuelva a funcionar.

En tal caso, el retorno a la situación existente antes de la aplicación de las medidas revolucionarias es condición necesaria pero no suficiente para la normalidad de los procesos económicos. De hecho, en tanto en cuanto no se modifique el texto constitucional que plantea la propiedad estatal o colectiva de los medios de producción, uno de los motores principales de la economía no podrá funcionar.

 


Elías Amor Bravo.
Analista cubano y especialista en formación profesional y empresarial.
Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales.
Máster en Gestión Pública Directiva.
Miembro del Consejo Académico del Centro de Estudios Convivencia.
Reside en Valencia, España.

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