Mi trabajo es un conjunto de obras que, aunque no se limitan a una unidad temática, se hallan interconectadas entre sí. En su relativa independencia se establece una línea narrativa sobre la existencia humana, tratando de representar todo lo que le puede pasar al hombre de hoy, sin referirse a nadie en particular.
La obra como fenómeno de creación individual, no surge de forma aislada a la realidad social, es expresión del medio, representando al hombre y la sociedad de su tiempo.
Cada pieza puede ser considerada en muchos de los casos como un relato donde la ironía es una forma o vía para la narración, adentrándome en lo ético y en lo moral, buscando atraer la atención del espectador hacia estos aspectos críticos.
Hago un discurso cada vez más sintético, sin perder lo esencial. Mi obra es una obra que se realiza a partir de lo fragmentario, pero logrando una unidad sustancial entre los diferentes elementos, en ocasiones intencionalmente anacrónicos y fuera de contexto.
Es un diálogo constante con el surrealismo que refuerza los símbolos y significados para conformar el discurso pictórico. Estas obras llenas de ideas surrealistas-conceptuales, son fusionadas en un fondo de realización abstracta, con buen balance de color y bien iluminadas, donde los elementos avanzan y retroceden dándonos una sensación holográfica de la imagen.
Busco acércame a las vivencias humanas del presente, a sus anhelos y aspiraciones, siempre en posición de cambio, evidenciando así mi deseo de narrar historias y parábolas, llegando quizás la obra a convertirse en anecdótica. De esta manera expreso diversos contenidos y no olvido mi interés fundamental: la comunicación con el espectador.

