Cuarto mito: la prensa hostil

Foto de Adrián Martínez Cáddiz

La dirigencia cubana ha creado una percepción como que la prensa occidental es un inescrupuloso en contra del pueblo. Eso es lo que se ha dicho sobre cualquier medio que critique a alguno de los dirigentes o sus acciones.

La misma posición se mantiene hasta la actualidad. En el discurso por el 50 Aniversario de la creación de los Comités de Defensa de la Revolución, Fidel Castro expresó: “Nos combaten con mentiras, nos recuerdan a las historietas que nos hacían las revistas de los monopolios, nos hacen creer que el atraco es bueno, que el robo es noble, que la explotación es justa y que la mentira es verdad, periódicos independientes que digan la verdad se quedan sin anuncios, todo está movido por el interés material y por el dinero”.

Esto es un gran mito. Los hechos demuestran que la prensa democrática, a propósito, o no, fue una aliada de los rebeldes en el proceso social que sufrió Cuba.

Uno de los golpes más fuertes contra la República de Cuba lo ejecutó el New York Times en febrero de 1957. Y veamos elementos importantes. El New York Times es y era en ese entonces, uno de los periódicos de mayor circulación en el mundo. En la actualidad 3,8 millones de personas lo leen semanalmente, y media página de publicidad cuesta más de cuarenta mil dólares. En 1957 el periodista Herbert Mathews publicó en tres partes, la primera parte en primera plana, un reportaje sobre los rebeldes en la Sierra Maestra.

Hasta ese momento en las montañas había sólo 18 hombres, y lo único que habían hecho era atacar a las dos de la madrugada una posta que cuidaba el paso por el río La Plata, donde hirieron y mataron a cinco marineros y cinco guardias. La moral del grupo estaba totalmente por el suelo. El Che Guevara en su libro pasajes de la guerra revolucionaria expresó: “En esa época, como se, era muy difícil incrementar nuestro ejército; venían algunos hombres nuevos, pero se iban otros; las condiciones físicas de la lucha eran muy duras, pero las condiciones lo eran aún más todavía, y se vivía bajo la impresión de un continuo asedio.

Mathews estuvo totalmente parcializado en favor a los rebeldes y mostró a Fidel Castro como un RobinHood en lucha por la democracia. El Che comentó lo que le dijo Fidel Castro: “…hizo preguntas concretas y ninguna capciosa, se mostró un simpatizante de la Revolución, Recuerdo los comentarios de Fidel, como él le había contestado afirmativamente la pregunta de si era antiimperialista, y cómo había objetado la entrega de armas a Batista demostrándole que esas armas no serían para la defensa intercontinental, sino solamente para oprimir al pueblo”.

En marzo y abril tuvieron los rebeldes tuvieron un gran refuerzo de hombres enviados por Celia, y en abril los rebeldes tuvieron un fuerte espaldarazo en la prensa. Herbert Mathews refirió a responsable de la prensa por los rebeldes, a los periodistas Wendell L Hoffman y Robert Taber de la Columbia BroadcastingSystem (CBS) los que hicieron otro poético reportaje de los heroicos y sencillos rebeldes. Ese reportaje también fue utilizado por la revista Life, y muchas de las fotos que vemos de la Sierra Maestra en esos tiempos fueron producto de ese reportaje.

Importante recordar que realmente los combates, hasta ese punto eran cero.

Voy a mencionar algunos de los periodistas de ese momento que le dieron cobertura, sobre todo positiva, a los rebeldes, además de los ya mencionados.

Andrew St. George, revista Coronet, y revista Look. En 1957.
Segundo Cazalis, periódico el Nacional de Caracas, 1958
Rosa Schumann, United Press.
Ray Brennan, Chicago Sun Times.
En la prensa nacional:
Agustín Alles Soberón, revista Bohemia
Eduardo Hernández, Noticuba
José Ramon González Regeral, programa de noticias nacional de Manolo Alonso y la revista ZigZag,
José Pardo LLada, periodista de renombre nacional.

La prensa escrita y la radio, fueron armas muy bien utilizadas por los rebeldes en la Sierra Maestra, y de forma totalmente gratuita les dieron a los rebeldes desde el comienzo, una imagen que no se correspondía con la realidad.

Si algunos periodistas lograron defender la causa de los rebeldes en Cuba, eso se debió a un principio democrático que se llama: libertad de expresión, libertad de información. Y por supuesto, este principio fue eliminado en los primeros años del actual proceso que sufre la isla.

Al cerrar El Diario de la Marina, uno de los periódicos de más prestigio e historia de Cuba, se organizó un funeral simbólico en la Universidad de la Habana, el centro que debe ser el promotor de las letras, la palabra, el pensamiento y las ciencias.

Otro elemento de este mito, es que al expresar que la prensa está confabulada en contra del pueblo, se puede jugar con el papel de víctima, de abusado, y eso despierta simpatía entre aquellos que estén mal informados.

Los tiempos han cambiado, y ese sector llamado Prensa, es reconocido por muchos como el cuarto poder. En las futuras legislaciones será de gran importancia reconocer el poder de este instrumento. Creo que será de gran importancia mantener el principio de la libertad de expresión y libertad de información, pero sin poner en peligro esos principios, dejar establecidos los principios éticos y de objetividad, siempre que un reportaje se suponga sea informativo y no un mensaje de opinión.

 

 


  • Estela Teresita Delgado Rosales (La Habana, 1956).
  • Graduada como traductora e interprete en la Universidad de La Habana en 1984. Graduada del
  • Klessheim Institute de Austria en la especialidad de Turismo. Autora de tres libros: Almas escondi-
  • das, 2009, La revolución de Castro al desnudo, 2023 (segunda edición) y Crónica de un aldabonazo,
  • 2024. Reside en Miami.
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