La salida que no basta: agencia ambivalente, merecimiento y solidaridad fragmentada en la diáspora cubana post-2021
Hace más de cinco décadas, Albert Hirschman planteó que frente al deterioro insoportable de una organización o un régimen, los individuos que hacen vida bajo esas condiciones disponen de tres respuestas posibles: elegir la salida (exit), ejercer la voz (voice) o asumir la lealtad (loyalty). Su intuición más incómoda era que la salida, lejos de fortalecer la voz, puede debilitarla: quienes se van dejan de presionar desde dentro, y el régimen se libera de su disidencia más activa sin tener que reprimirla. Cuba post-11J parece confirmar ese temor

