Lamentable realidad que nos oprime

Viernes de Rosalia

La familia cubana no habla de otra cosa más que de la angustia y suplicio que se vive diariamente. Las mentes están exhaustas de pensar en los infinitos problemas y obstáculos que hay que pasar para sobrevivir. Estamos en un punto de no retorno, sino de un nuevo comienzo.

Las conversaciones de todos giran en torno a lo mala que está “la cosa”, y de cómo esto no da más. Es muy normal escuchar en colas, charlas informales, conversaciones telefónicas a las personas expresar su descontento y afirmar que las noticias que emiten los medios oficiales son mentiras, que no se puede creer nada, que todo es una farsa. Hasta las personas de la tercera edad, que de alguna manera una parte de ella solían ser más conservadores en ese pensar, ya lo dicen sin tapujos.

Hace poco tuve la mala experiencia de comprar algunos productos por la famosa tarjetica, que para mi asombro fueron más de uno, pero que tortuosamente estuve haciendo la cola durante 5 días. Cinco días en los que debes estar velando la cola, que no quiten la corriente en la entidad de venta, o los cambios que surgen en el camino como que el número que tienes será cambiado si no te pasas el día parado como espantapájaros, aun si tienes certeza de que hasta el día siguiente no compras, o eso crees, y mucho más puede pasar, algo horrible.

En esa triste realidad estamos todos, luego contar con tener el dinero para comprar esos productos. Los precios están disparados, el reordenamiento acabó de rematar el lamentable escenario que se venía viviendo.Y, por si fuera poco, el sistema de salud es un caos total.

Nos quieren matar, hacer que la desesperación nos lleve al suicidio, volvernos locos, nada de lo que dicen es verdad, esto está muy mal. Eso y más escuché constantemente en los cinco días de cola, lo mejor, algunas de esas frases salían de boca de miembros del PCC.

 


  • Rosalia Viñas Lazo (Pinar del Río, 1989).
  • Miembro del Consejo de Dirección del CEC.

 

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