Galería – La obra de Alain Arencibia, una metáfora de ser humano

Por David Horta

Una métafora del ser humano
La obra Alain Arencibia

Alain Arencibia

Del techo al cielo Vivo y enterrado La mesa esta servida

Del techo al cielo
Acrílico/Lienzo 100×80
2002

Vivo y enterrado
Óleo/Lienzo 100×70
2004
La mesa está servida
Acrílico/Lienzo 85×65
2003
Los lienzos de Alain Arencibia intentan sumergirnos en las sombrías honduras del ser que brega en la cotidianidad, a solas con su fardo de incertidumbres, sufrimientos y glorias vanas, y ese forcejeo inútil de su yo por imponerse a la aplastante homogeneidad del medio que le circunda. De la atenazada postración al grito agónico, el drama que representa Alain se desenvuelve tomando fundamentalmente como escenario la actividad “productiva”, donde gana en resonancias sociológicas, ideológicas y filosóficas, haciendo las veces de íntima meditación sobre nuestra aventura existencial.

Aquí aparece una metáfora del ser humano, condenado desde el inicio de los tiempos a arañar la tierra y verter sobre ella su sudor, y a procurarse refugio contra la noche fría y hostil, ahora encadenado al instrumento de trabajo (guataca, azada, pico y pala), no dueño sino siervo de los avíos que le han de ayudar a sobrevivir con la promesa de un fruto ilusorio, ajeno a la mesa y al sueño (un plato, la cuchara y el cuchillo en su estatismo). Estamos, pues, ante el hombre-herramienta, ese hombre embridado que Martí retrató, que nace y muere sin juicio ni voluntad. El repertorio de bártulos e ingenios concebidos para hacer su labor más llevadera, deja de ser aquí un fiel adminículo para instaurar con él una unidad indivisible, fundidas la carne y el espíritu a todo ese fiero utillaje. Este ser mutante generalmente aparece sin rostro, comprimido o coartado en su agitación, sus entrañas aflorando ante nuestros ojos. Unas veces ofrendado en sacrificio, otras enajenado sobre un taburete o al borde del suicidio, es como un dios en un matadero.

Marcadamente emotivos, los cuadros de Alain Arencibia, nos remiten a la estética del expresionismo, el postimpresionismo, la nueva figuración, la intensidad expresiva de los artistas de Die Brücke, así como a otras claves que comúnmente pulsa y mezcla en su obra el joven artista. La visualidad de las piezas presentes en esta exposición, por ejemplo, se compone de múltiples estratos de color, superpuestos con desenfado y rudo trazo por el pincel o la espátula, pero translúcidos, con contornos que se desdibujan y funden como para exponer y luego diluir los sedimentos del alma de estos anónimos personajes. El despliegue de los ocres y sepias dentro de una misma escala, bajo un amplio registro de tonalidades ambarinas, purpúreas, violáceas y azules, todas expandidas de forma gradual y aparentemente aleatoria, se conjuga con esa “figuración mutilada”, como la llama el autor, para acentuar la rígida atmósfera que experimentamos.

Amén de todo lo anterior, en sus cuadros Alain propone, sin embargo, una rara mezcla de burla, amarga ironía y enérgica repulsión, contraste que a mi juicio constituye en gran parte lo que es esencial en su poética. Tenemos evidencia de ello cuando en algunas piezas nos remite, con mordacidad y una buena dosis de cinismo, a conocidas e ingeniosas fórmulas “de escape” del cubano: allí están “la quijada colgando del clavo”, metáfora de la resignación y el hambre, el carrito y la “yunta de bueyes” de nuestros juegos de infancia, hechos más de fantasía y anhelo que de latas y cordeles, la típica cena de fin de año, siempre última cena donde uno mismo es de nuevo sacrificado y devorado. Se trata, en suma, de pinturas donde la experiencia vital y el talento inquieto de este creador reflejan un eterno conflicto existencial que bulle y porfía en nuestro interior y que siempre hace a unos abdicar y a otros vivir en eterna rebelión.

Mi plato favorito acrílico lienzo 100x80 2002
Mi plato favorito acrílico lienzo 100×80 2002

CURRÍCULO DE ALAIN ARENCIBIA

Graduado en la escuela profesional de Artes Plásticas de Pinar del Río. 1997.

Miembro de la sección Artes Plásticas de la AHS.

1997 III Salón Anual de la Escuela Profesional de Artes Plásticas, Cuando el rÍo suena, Centro de Artes Visuales.

2000 Salón 14 de diciembre, galería Arturo Regueiro.

2002 V Salón de Arte Joven, Casa del Joven Creador.

2002 VI Salón Nacional Tiburcio Lorenzo, UNEAC.

2002 Exposición bipersonal, galería a Imago, Gran Teatro de la Habana.

2003 Exposición colectiva de artistas pinareños, Expocuba.

2003 Muestra inaugural Casa Taller, Soroa.

2003 Exposición colateral Contando a la izquierda, 8va Bienal de la Habana.

2004 VI Salón de Arte Joven.

2004 VIII Salón Tiburcio Lorenzo.

2004 XXI Salón Provincial 20 de octubre. Centro de Artes Visuales.

2005 Exposición personal, Lugares comunes, Centro de Artes Visuales.

2005 IX Salón Tiburcio Lorenzo.

2006 Exposición personal, El cotidiano azar. Consolación del Sur.


David Horta Pimentel (Pinar del Río, 1973)

Crítico. Profesor de estética e historia del arte.
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