Curso escolar 2009- 2010. Sin bombos ni platillos

Por Sironay González Rodríguez

Clase de Secundaria Básica.

Clase de Secundaria Básica.
Como cada año, el primero de septiembre, comenzó un nuevo curso escolar. También, como siempre, los medios de comunicación nacional se hicieron eco de este evento que este año tiene características especiales, aunque no se mencionen en toda la propaganda que prepara el Gobierno para estos días. El transporte, la alimentación, el desgaste del mobiliario y los exigentes exámenes para ingresar a la educación superior, son solo algunos de los problemas que preocupan tanto a estudiantes como a padres, haciendo del curso 2009- 2010 una carrera llena de incertidumbres y dificultades.
La guillotina
Como es sabido, desde el curso pasado, comenzaron los exámenes de Español; privando de graduarse a una gran cantidad de estudiantes, muchos de ellos con sus trabajos de diploma terminados. En el mes de septiembre, entraron en vigor las indicaciones a tener en cuenta en los errores ortográficos y de redacción, en todas las evaluaciones escritas que se realicen en todos los centros de educación superior. Este documento plantea:
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-Para los alumnos de 1er Año con más de 11 errores ortográficos se le otorgará la calificación de 2 puntos (MAL).
-Para los alumnos de 2do y 3er Año, con más de 9 errores obtendrán la calificación de 2 puntos ;
-Para los alumnos de 4to Año con más de 8 errores, obtendrán la calificación de 2 puntos;
-Para los alumnos de 5to y 6to Año con más de 6 errores obtendrán la calificación de 2 puntos.
Y concluye: “Al margen de las normas anteriores, se deberá tener en cuenta que los estudiantes pueden incurrir en errores de mayor relevancia, cuya influencia en la calificación, podrá exceder las indicaciones que se enuncian”.
Estas instrucciones, deberán aplicarlas todos los profesores en los exámenes de todas las asignaturas.
Ahora, poniendo a correr a todos aquellos que aspiran a llegar a los estudios universitarios, llegaron las pruebas de ingreso. Será obligatorio, aprobar tres exámenes: Historia de Cuba, Matemática y Español. Tendrán que aprobar los tres por separado sin ningún tipo de excepción, incluso aquellos a los que ya se les había otorgado la carrera.
¿Consecuencias? Muchas sedes universitarias del país no comenzarán con el primer año de ninguna carrera, por la cantidad enorme de suspensos en el primer examen de Matemática que se aplicó (solo 7 aprobaron en la provincia de Pinar del Río).
En los años 90, comenzó un sistema de evaluación para los trabajadores de la educación, que a mi entender, ha sido la raíz de todas estas bruscas medidas que ahora se están tomando. Este método incluía un dinero extra o estimulación para aquellos maestros y profesores que no tuvieran alumnos suspensos. Esto conllevó que los educadores, necesitados de ese dinero, comenzaran a aprobar a todos los estudiantes, con o sin dificultades en el dominio del español. Un profesor que tuviera alumnos reprobados, llegaba hasta ser analizado políticamente, y necesariamente hasta los más exigentes tuvieron que “entrar por el aro”. Ahora, estos nuevos cambios, vienen “arrancando cabezas”, las víctimas siguen siendo los estudiantes. Los que hacen las leyes y las resoluciones, solo piensan en cuidar la imagen del sistema. Aunque no quieran reconocer los errores, el daño durará mucho tiempo. Es una lástima que no se aprenda de los tropiezos.
De alimentación y transporte
En el presente año, comenzaron a regir en todos los comedores obreros y escolares del país, nuevas normas técnicas para la elaboración de los alimentos. Se redujo bruscamente la cantidad de gramos a servir y se quitaron del menú diario algunos de los productos que, desde siempre, reinaron en las mesas de estos centros. La siguiente tabla muestra cómo terminó el pasado curso, con los productos más comunes en la mesa de los estudiantes:
Los frijoles y los chícharos, tan comúnmente servidos, ahora son cenas de lujo para los estudiantes. Solo se pueden servir dos o tres veces a la semana, en el almuerzo de los internos o en la cena, pero nunca en ambas ocasiones. La harina de maíz, el plátano hervido, y el picadillo de soya, volvieron a recuperar su trono como en los días más difíciles de los años noventa.
Si bien la cantidad de comida que se sirve ha disminuido, no ha tenido nada que ver para que los profesores y personal no docente de las escuelas sigan pagando el mismo importe a la hora de sacar el ticket del almuerzo. Aunque haya bajado el gramaje en la oferta, los productos siguen costando lo mismo, y por lo tanto una comida que importaba $ 1.30 por las otras medidas ahora sigue costando igual. Los trabajadores con razón protestan, pero como siempre nadie los escucha.
Por otra parte, la merienda escolar, para alumnos de secundaria básica, aumenta su rechazo entre el estudiantado. La calidad del pan ha disminuido y hay quien se ha quejado de que el yogur se les a servido ya ácido. A esto se le suma la negativa de las direcciones de los centros de que se les puedan llevar almuerzo u otra merienda, para que puedan aguantar las casi diez horas de clases.
Las escuelas internas cuentan con cafeterías, para poder compensar de alguna manera la necesidad de alimentación de los adolescentes. En estas cantinas se les ofertan variedades de productos, pero a un precio, que no hay bolsillo de un simple padre obrero que aguante. Como siempre las soluciones son solo para aparentar que el problema está resuelto.
La escasez de alimentos, ha provocado la disminución de alumnos internos en las escuelas preuniversitarias y universidades. Miles de muchachos se trasladan diariamente entre los horarios de 5am a 8am, 12m a 2pm y de 5pm en lo adelante. Distantes de las escuelas hasta 12 Km., a esas mismas horas, también viajan los estudiantes de secundaria, pasando por los mismos trabajos de los obreros, llegando agotados a las escuelas, para enfrentarse a largas sesiones de estudio. Camiones de transporte público, ómnibus, camiones de cargas, coches de caballos, en cualquier vehículo tienen que viajar los educandos para poder llegar temprano a los centros educacionales, porque, a pesar de todo lo antes mencionado, si llegan tarde se les pone la ausencia y no se les permite entrar al primer turno de clases, y con el 20% de ausencias no se les permite examinar.
Es muy doloroso ver en las paradas de ómnibus o en los puentes de la autopista, a los estudiantes luchando por montarse en lo que pare, arriesgando su integridad física a cada mañana, por llegar temprano a sus escuelas. Decenas de ellos se pueden ver viajando en inimaginables condiciones por la autopista entre los municipios de Los Palacios y Consolación, en la provincia de Pinar del Río, siendo la preocupación de muchas personas que los ven y temen por que les pase algo. Me pregunto si algún dirigente de la provincia no pasa en su auto en esos horarios por estos puntos, deberían hacerlo.
todos estos problemas, que afectan el ánimo y el interés de los estudiantes y sus padres, también hay que añadirle las pésimas condiciones que presentan las escuelas. Las instalaciones educacionales cada día se deterioran más o mejor dicho, las dejan deteriorar más. El mobiliario donde se están sentando los escolares está muy usado, hay escuelas donde hace años que no se cambian, solo se reparan un poco y ya no dan más.
Y ahora una “buena noticia”, también con el nuevo curso se incrementó los salarios de profesores y trabajadores no docentes. Un modesto aumento de hasta 166.00 pesos g(MN), recibieron aquellos que día a día, salen dejando atrás todos los problemas propios de un hogar cubano, para formar las generaciones futuras.
Con estos ruidos, comenzó el nuevo periodo escolar en Cuba. Ruidos que no han dado a conocer, y como siempre, para todos los que no viven en la hermosa isla: millones de niños no tienen escuelas, ninguno es cubano.

Sironay González Rodríguez

San Cristóbal, Pinar del Río, 1976
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