
Celebrado este 8 de julio el 70 aniversario de la inauguración del templo católico (Capilla de Martínez) ubicado en el municipio de San Juan y Martínez, Pinar del Río, la cual ha estado ininterrumpidamente activa, con la presencia, el testimonio y la misión evangelizadora, desde 1955.Con la presencia del sacerdote Cirilo Castro Fuentes, junto a amigos y hermanos en la fe de otras comunidades y de los que compartieron nuestros tiempos difíciles, además de una buena representación de la comunidad cristiana del lugar, celebramos la Eucaristía, que siempre es una Acción de Gracias al Señor por todos los dones y bendiciones durante estos primeros 70 años.
Después compartimos un brindis fraterno y terminamos con un almuerzo familiar.Todos sentimos una especial motivación ante el crecimiento comunitario, las pruebas y desafíos superados desde el inicio y hasta la fecha, transitando fielmente este camino de fe, esperanza y caridad.
Esta Iglesia y comunidad familiar y local, son testigos de un siglo o más de tradición, incluyendo el presente y pasado más inmediato.
La experiencia de esta celebración fue vivificadora, ya que el misterio de la fe y de la resurrección que compartimos ha tenido sus raíces y crece a través del servicio y el compromiso vivido, en las familias, el trabajo emprendedor y creador de riquezas, la catequesis, el servicio a la Iglesia y a los vecinos de la zona, así como el compromiso con la verdad y la luz.
Una homilía cargada de experiencias vividas, reveladoras de fortaleza, humildad y voluntad de proseguir el compromiso con la fe y la vida del pueblo del que somos parte.
Especial relevancia tuvieron los testimonios de la trascendencia de la vida cristiana en el tiempo y a través de las diferentes generaciones que hemos formado y sostenido nuestra comunidad, los pasos sencillos y muchas veces desconocidos para las mayorías, que hoy dan la victoria a la vida y sus valores cristianos perennes, tarea que nos toca continuar.
El testimonio de Luisa Pérez, que aquel día en que se colocaba la primera piedra era una niña y aún hoy permanecen grabadas en su alma la nobleza y voluntad de quienes en los cimientos de concreto depositaron su esfuerzo para que crecieran nuevos pilares de fe y esperanza que aún hoy nos animan.
Un momento especial fue aquel en que el sacerdote, con extrema delicadeza, invitó a toda la asamblea a que, a través del silencio y la oración, recordáramos a nuestro hermano Ariel, el mayor de los hermanos Pérez, quien partió a la Casa del Padre, a sus 45 años, el 19 de enero de este año.
¡Gracias Ariel por tu vida y tu testimonio! Tus padres y familia nos comprometemos, aún más, en este camino de fe con tu experiencia de vida y tu amor y entrega.
De gran inspiración en la celebración fue la presencia de laicos de tiempos difíciles y persecución a la fe como la hermana Bernardeta como todos la conocemos, y de Dagoberto Valdés, hermanos de camino de Eusebio Alfredo Pérez desde tiempos de adolescencia y juventud. Eusebio Alfredo, junto a su esposa Caridad, lideran los principios cristianos y el testimonio de fe para la Iglesia y la comunidad local con su servicio y humildad.
Finalmente, bendecidos y llenos de testimonios inspiradores, el encuentro dejó la luz y la fuerza para la perseverancia en el camino de seguimiento a Jesús, nuestro único Salvador y Señor.
La gracia de Dios y la ternura de la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba, a quien está dedicado este templo, sigan siendo guía y fortaleza en estos tiempos de nuevas pruebas para nuestro compromiso, hasta que Cuba encuentre un nuevo amanecer para su recuperación y liberación espiritual y material. Amén.
- Néstor Pérez González (Pinar del Río, 1983).
- Obrero calificado en Boyero.
- Técnico medio en Agronomía.
- Campesino y miembro del Proyecto Rural “La Isleña”.
- Miembro del Consejo de redacción de Convivencia.
