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EL CENTRO DE ESTUDIOS CONVIVENCIA (CEC): IDENTIDAD, MISIÓN E IMPORTANCIA

Dagoberto Valdés Hernández | 15 Abril, 2020

El cambio de época por el que está transitando el mundo a causa de la cuarta revolución industrial se caracteriza por los procesos de globalización, el uso de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, por una mayor conciencia de aldea global y lazos de solidaridad entre los miembros de la comunidad de naciones.

Otra faceta de esta época muestra un rostro menos amable y en ocasiones lamentable como es la pérdida de las culturas regionales a merced de la banalización trasnacional, el crecimiento del individualismo y, al mismo tiempo, la pérdida del rostro humano en medio de una masificación despersonalizante.

A esto hay que sumar una disrupción política provocada, entre otras causas por la falta de credibilidad en la clase política, la profesionalización sin vocación de base en los que deberían ser servidores públicos; la corrupción generalizada y los populismos de diversos colores; los pragmatismos extremos sin ninguna ética de mínimos; la repetición de modelos y fórmulas económicas y sociales indiscriminadamente, sin tener en cuenta las culturas, la realidad local, los analfabetismos cívicos y políticos y en algunos casos el daño antropológico causado por los totalitarismos recidivos o por los populismos mesiánicos.

Todas estas circunstancias y la avalancha informativa, salpicada de fake news y amplificada por las redes sociales sin un discernimiento deontológico, han provocado, al mismo tiempo, que el más alto nivel de intercomunicación entre la familia humana, el incremento de la desorientación existencial y la falta de sentido, la incertidumbre del futuro, el irrespeto a la primacía de la dignidad y los derechos de la persona humana y de la soberanía ciudadana, junto con la dispersión de los procesos, la falta de coordinación y buena gobernanza de los medios y la ausencia o pobreza de salidas estratégicas a las crisis epocales que revisitan todas las latitudes.

  1. Importancia e impacto de los think tanks en Cuba y el resto del mundo

Teniendo en cuenta este sintético análisis de nuestras realidades, podemos encontrar más que suficientes razones para valorar la importancia de los think tanks. Hoy más que nunca los think tanks son muy importantes tanto para la comunidad política como para la sociedad civil. 

Cuba, además de vivir con el mundo ese cambio de época, está viviendo en estos momentos un cambio generacional en el liderazgo, un cambio comunicacional por el uso de las redes sociales y las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TICs) a través del acceso a internet, lento y caro pero eficaz, y una toma de conciencia gradual de los ciudadanos acerca del agotamiento irreversible del modelo económico y político acrecentado por la crisis económica y las presiones externas.

Por todo ello, un grupo de cubanos, surgidos y formados en el seno de la Iglesia Católica vieron primero la necesidad urgente de crear un think tank independiente del Estado, de la Iglesia y de los grupos políticos opositores de diferentes ideologías, para poder interactuar con todos a través de los servicios que responden a la creciente necesidad de buscar salidas, otear el horizonte internacional y valorar las debilidades, fortalezas y oportunidades existentes en Cuba hoy.

Aún más necesarios son los think tank debido a que los centros de pensamiento existentes desde hace 60 años responden todos a la ideología totalitaria en decadencia, están controlados y dirigidos por el Partido Comunista de Cuba (PCC), único legal y declarado por la actual Constitución de esta forma: “El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista, marxista y leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo, es la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado.”1

Este sistema de partido único y de ideología excluyente ha sido impuesto de tal manera que la misma Carta Magna establece que “El sistema socialista que refrenda esta Constitución, es irrevocable. Los ciudadanos tienen el derecho de combatir por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución.”2

En este tipo de sistemas en etapa de agotamiento y lenta transformación, primero cosmética y luego será necesariamente estructural, los think tank adquieren una importancia excepcional. Tal es así que hasta las propias autoridades cubanas han convocado recientemente a “pensar como país”, a “pensar Cuba”. Sin embargo, hace ya más de una década que nuestro think tank viene ejerciendo, de forma independiente, incluyente y plural, ese servicio de generación de visión, pensamiento y prospección estratégica y desde hace más de cinco años hemos comenzado, mucho antes de la convocatoria del gobierno, un proceso de creación de pensamiento que hemos llamado “Itinerario de Pensamiento y Propuestas para Cuba”.

De este modo, tratamos de contribuir, desde un espacio alternativo, a buscar salidas para Cuba que se encuentra hoy mismo en un laberinto irresuelto entre los intentos del Gobierno por darle continuidad al sistema totalitario decadente y la pujanza de la creciente sociedad civil que despierta gradualmente y redimensionada por las nuevas TICs y el uso movilizativo de las redes sociales.3 

Así hemos llamado a nuestro último libro publicado mancomunadamente por Ediciones Convivencia y Editorial Hypermedia (disponible en Amazon): “Cuba busca una salida”. En el prólogo de esa publicación, en la que se recopilan los primeros seis Informes de prospección estratégica del CEC, escribí este símil entre el laberinto de Cuba y la búsqueda de salida del llamado “cuento infantil” de Carroll:

“—Minino de Cheshire —empezó Alicia tímidamente, pues no estaba del todo segura de sí le gustaría este tratamiento: pero el Gato no hizo más que ensanchar su sonrisa, por lo que Alicia decidió que sí le gustaba.

—Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

—Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar —dijo el Gato.

—No me importa mucho el sitio… —dijo Alicia.

—Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes —dijo el Gato.”3

Cuba, en su actual laberinto de incertidumbres, se asemeja a aquella incierta situación de Alicia en el entramado del bosque: Quiere salir pero no le importa mucho hacia dónde.

La sabiduría, que siempre sonríe al que no le teme, le advierte previsoramente, en voz del gato, que el camino depende del sitio al que quieras llegar.

Martí dijo: «Pensar es prever». «En prever está todo el arte de salvar». «Guiar es prever». «Prever es la cualidad esencial en la constitución y gobierno de los pueblos».4

Por ello el Centro de Estudios Convivencia (CEC), think tank independiente radicado en Pinar del Río, Cuba, que efectúa sus estudios en los dos pulmones de la única nación cubana: Isla y Diáspora, ha querido realizar un «Itinerario de Pensamiento y Propuestas para el futuro de Cuba» con el fin de prever, y proponer a debate público, una visión del futuro a dónde quisiéramos llegar entre todos, para así no volver a caer en las improvisaciones y experimentos del pasado, y poder encontrar los mejores caminos plurales y pacíficos para llegar a ese porvenir democrático, próspero y feliz.

  1. Un caso de think tank en sistemas cerrados: el CEC

A continuación, les presento qué es el CEC, cuál es nuestra visión del País y de nuestro think tank, cuáles son nuestros objetivos y líneas de trabajo y algunos de los resultados obtenidos. La existencia misma de este laboratorio de pensamiento y prospección estratégica, dentro de Cuba y junto con su Diáspora, es un ejemplo de lo que se puede hacer, aún en las más difíciles circunstancias, y que demuestran el valor y la vigencia de esta visión del presidente Václav Havel, otro de los referentes de nuestro think tank:

“…incluso, bajo la dominación comunista, ya existía en un grado significativo, una sociedad civil en sentido restringido, a la que había que dar la oportunidad de ejercer presión, y de avanzar, hacia el establecimiento de una sociedad civil en su sentido más amplio… En Polonia fueron la Iglesia y los sindicatos los que defendieron estas propuestas; en Hungría estas surgieron inicialmente por medio del desarrollo de lo que se llamó la segunda economía; en Checoslovaquia se defendieron principalmente en el ámbito del debate público y de la disidencia cultural… Todas estas experiencias, vividas en diferentes países, demostraron la viabilidad de instituciones alternativas, organizaciones, redes, y movimientos sociales alternativos (como las iglesias, los sindicatos, las redes de disidentes, etc.)… Estas demostraciones prácticas se llevaron a cabo durante un período prolongado de tiempo… y prepararon el camino… que terminó sucediendo a finales de los ochenta, cuando se abrió un respiradero, o una ventana de oportunidad, a causa de la incapacidad, o la falta de voluntad de los dirigentes de los Estados y los partidos marxistas para emplear la violencia contra sus propias poblaciones.”5

Eso hacemos en el CEC: “preparar el camino”.

  1. EL CENTRO DE ESTUDIOS CONVIVENCIA, CUBA

¿QUÉ SOMOS?

El Centro de Estudios Convivencia (CEC) es un espacio plural e incluyente, independiente, no partidista y no lucrativo, de la sociedad civil cubana, que trata de inspirar, crear y difundir, ideas y soluciones a través de sus estudios de prospección estratégica y de iniciativas de formación ética y cívica.

El CEC es un centro de pensamiento y propuestas (think tank) conformado por ciudadanos de diversas opciones filosóficas, políticas y religiosas, que están interesados en debatir ideas, hacer estudios y proponer soluciones sobre aspectos de la vida de nuestro país, con el fin de contribuir a que, cada vez más, los cubanos y cubanas se informen, comprometan y contribuyan al mejoramiento de la nación y su integración al mundo.

El CEC intenta contribuir a la unidad en la diversidad de la nación cubana tendiendo puentes de convivencia, estudio y cooperación entre sus dos pulmones: la Isla y su Diáspora. El CEC difunde sus ideas y propuestas constructivas por medio de su revista digital Convivencia, mediante las nuevas tecnologías de la informática (TICs), las redes sociales, talleres, encuentros de estudio sistemáticos, y, especialmente, publicando los resultados de sus estudios en su sitio web: www.centroconvivencia.org   

¿DE DÓNDE VENIMOS?

Nos consideramos herederos de la que puede identificarse como la primera raíz de un centro de pensamiento y prospección política en la historia de Cuba, surgida también del seno de la Iglesia Católica, en otros tiempos de opresión y necesidad de liberación y visión de futuro. Al inaugurar la primera cátedra de educación ética y cívica de la historia de Cuba en el Seminario de San Carlos y San Ambrosio de La Habana, el presbítero Félix Varela, el que “primero nos enseñó en pensar” definió lo que, en nuestra consideración, debería ser la educación ética y cívica en el presente y en el futuro de Cuba:

“Yo llamaría a esta cátedra, la cátedra de la libertad, de los derechos del hombre, de las garantías nacionales… la fuente de las virtudes cívicas, la base del gran edificio de nuestra felicidad”… y en otro lugar dice: “Se trata de formar hombres de conciencia y no farsantes de sociedad… hombres que no sean soberbios con los débiles, ni débiles con los poderosos.”6

Con la inspiración de estas raíces, tenemos más de 25 años de experiencia y trabajo sistemático. Somos herederos y continuadores del extinto Centro de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) (1993-2007) y de su revista Vitral-la libertad de la luz (1994-2007). Continuamos el “Itinerario de Pensamiento y Propuestas para Cuba” iniciado por el CFCR en 2005 hace 15 años.

¿CUÁLES SON ALGUNAS DE NUESTRAS FUENTES INSPIRADORAS?

  • El humanismo de inspiración cristiana.
  • El proyecto de nación de Félix Varela y José Martí, nuestros padres fundadores.
  • El personalismo comunitario y fraterno de Enmanuel Mounier y Paul Ricoeur.
  • La educación liberadora y concienciadora de Varela, José de la Luz y Paulo Freire.
  • Una sociedad incluyente, plural, participativa, abierta e integrada al mundo.
  • Un Estado de Derecho, laico, democrático, con instituciones fuertes.
  • Una economía social de mercado hacia un Estado de Bienestar.
  • Creemos que “No hay patria sin virtud”7, como dijo el Padre Félix Varela.
  • Creemos en “el mejoramiento humano, en la vida futura y en la utilidad de la virtud”8, como creyera Martí.
  • Creemos en “la fórmula del amor triunfante: Con todos y para el bien de todos”9 de José Martí.
  • Queremos “que la ley primera de la república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”10 como lo postulara José Martí.

NUESTRA VISIÓN SOBRE EL CEC

  • Que el CEC sea un laboratorio de pensamiento, de prospección estratégica y una escuela de educación ética y cívica que contribuya, con eficacia y eficiencia, a alcanzar una democracia de calidad, una buena gobernanza y un desarrollo humano integral mediante la búsqueda del bien común entre todos los cubanos en la Isla y en la Diáspora.
  • Que el CEC sirva a Cuba, ahora y después del cambio, aportando pensamiento plural e incluyente, contribuya a la edificación de consensos basados en una ética de mínimos y pueda impactar positivamente en el debate público, mediante el uso de los medios de comunicación y las TICs, con propuestas viables, justas y sostenibles.
  • Que el CEC logre convocar e incluir a pensadores, académicos y expertos respetando la diversidad de filosofías y credos, la pluralidad de opciones políticas y de escuelas económicas, teniendo como principio de unidad en la diversidad la primacía de la dignidad de toda persona humana y su desarrollo armónico, integral y social.
  • Que el CEC logre integrarse y participar en la comunidad internacional de think tanks, universidades y otros centros de estudio para actualizar su nivel académico, intercambiar estudios y trabajar por la apertura, relaciones e integración de Cuba en la comunidad de naciones.

NUESTRA VISIÓN SOBRE CUBA

Contribuir con nuestro trabajo, desde Cuba, con sus dos pulmones Isla y Diáspora, para:

  • Que Cuba sea una Nación libre y próspera, en la que sanemos el daño antropológico causado por el totalitarismo y avancemos hacia un desarrollo humano integral y una sociedad justa, armónica, pacífica y participativa, edificada sobre los cuatro pilares de los padres fundadores Varela y Martí: Verdad, Virtud, Amor y la primacía y la dignidad plena de la persona humana.
  • Que Cuba cultive una educación para la libertad y la responsabilidad que supere nuestro analfabetismo ético y cívico, que nos enseñe a pensar con cabeza propia, con conciencia crítica y para el ejercicio de una soberanía ciudadana dialogante y solidaria.
  • Que Cuba alcance, “con todos y para el bien de todos” una convivencia fraterna, incluyente y laboriosa, que nos permita reconstruir el multicolor entramado de la sociedad civil cubana, nuevo nombre y protagonista de una democracia de calidad, una buena gobernanza y una justa integración en la comunidad internacional.

LA MISIÓN DEL CEC

Crear pensamiento plural y prospección estratégica; ofrecer educación ética y cívica, generar propuestas de solución pacíficas y debate público, con cubanos de la Isla y de la Diáspora, para fomentar la inclusión, la libertad de expresión, la participación ciudadana, la justicia social y una democracia de calidad en el presente y el futuro de Cuba, mediante procesos educativos, talleres de pensamiento y el uso de los medios de comunicación, las nuevas tecnologías de la información y las redes sociales.

LOS OBJETIVOS DEL CEC

  • Organizar encuentros de académicos, profesionales y expertos radicados en Cuba y en la Diáspora, como un ejercicio de prospección estratégica para generar pensamiento, formular y debatir visiones y propuestas de solución, a corto, mediano y largo plazo, a partir de los principales retos económicos, políticos y sociales del país.
  • Organizar talleres o clases de educación ética y cívica, con 14 cursos contenidos en nuestro propio libro de texto “Ética y Cívica” (2014) y otros.
  • Hacer uso de los medios de comunicación, las nuevas TICs y las redes sociales para difundir ese pensamiento, especialmente mediante su revista bimestral Convivencia, su Boletín semanal y sus columnas diarias sobre temas cubanos en centroconvivencia.org
  • Poner en práctica sus visiones, informes y propuestas en micro-proyectos que experimenten en lo pequeño lo que postulamos para nuestro país.

LAS LÍNEAS DE TRABAJO DEL CEC

  1. Un itinerario de pensamiento y propuestas para Cuba. Establecimiento de relaciones con Universidades y otros Think Tanks. (www.centroconvivencia.org/propuestas)
  2. Un programa de Educación Ética y Cívica a través de 14 cursos de formación ciudadana con nuestro propio libro de texto: Ética y Cívica: Aprendiendo a ser persona y a vivir en sociedad. (www.centroconvivencia.org/cursos)
  3. La publicación de una revista de pensamiento llamada Convivencia que cuenta ya con 72 números, un boletín semanal y una columna diaria. (www.centroconvivencia.org/revista)
  4. La construcción de consensos y la promoción de micro-proyectos que se correspondan con nuestro objetivo. (www.centroconvivencia.org/microproyectos)

III. RESULTADOS DEL ITINERARIO DE PENSAMIENTO Y PROPUESTAS PARA CUBA

Nuestro trabajo de prospección estratégica para Cuba ha producido los siguientes Informes:

Informe I: “La economía cubana a corto, mediano y largo plazo: visión y propuestas”.

Informe II: “Tránsito constitucional y marco jurídico complementario: visión y propuestas”.

Informe III: “La cultura cubana: visión y propuestas”.

Informe IV: “La educación en el futuro de Cuba: visión y propuestas”.

Informe V: “La agricultura en el futuro de Cuba: visión y propuestas”.

Informe VI: “Los Medios de Comunicación Social y Nuevas Tecnologías: visión y propuestas”.

Informe VII: “Ética, Política y Religión en el futuro de Cuba: visión y propuestas”.

Informe VIII: “Gobernabilidad y Gobernanza en el futuro de Cuba: visión y propuestas”.

Estos Informes están disponibles en: www.centroconvivencia.org/propuestas

Los seis primeros Informes de Estudios han sido publicados por Editorial Hypermedia y Ediciones Convivencia en 2019 en el libro “Cuba busca una salida” disponible en www.amazon.com 

NUESTRAS RELACIONES INTERNACIONALES

– Con la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) MADRID, ESPAÑA. En la UFV hemos creado mediante un convenio de colaboración el Centro España-Cuba “Félix Varela” (CFV) Disponible en https://ipi-ufv.com/centro-espana-cuba-felix-varela/

– Con la Universidad Sergio Arboleda. BOGOTÁ, COLOMBIA.

– Con la Universidad de Pensilvania (UP), PENSILVANIA, ESTADOS UNIDOS en el Programa de Think Tanks y Sociedades Civiles (TTCSP), del Instituto Lauder, Upenn.

– Con el Real Instituto Elcano (RIE) MADRID, ESPAÑA.

  1. NUESTRO CÓDIGO DE ÉTICA

El Centro de Estudios Convivencia reconoce la importancia trascendental de esta declaración de principios o código de ética para el presente y el futuro de Cuba. Fue aprobado y publicado el 25 de febrero de 2015, en el 162 aniversario de la muerte del Padre Félix Varela, “el primero que nos enseñó en pensar”. Invitamos a reproducir, distribuir, estudiar y debatir este “camino ético” consensuado por personas de las más diversas corrientes políticas, filosóficas y religiosas, que han participado, en el ámbito del Espacio Abierto de la Sociedad Civil Cubana, en el proceso de estudio y enriquecimiento de estas matrices de eticidad con el propósito de dar nuestro aporte a la edificación de un porvenir para Cuba que crezca enraizado en el más pleno humanismo.

Consejo Directivo del Centro de Estudios Convivencia  

CAMINO ÉTICO DEL CENTRO DE ESTUDIOS CONVIVENCIA

El Centro de Estudios Convivencia (CEC), como parte de la sociedad civil cubana, considera que toda opción moral es una decisión estrictamente personal e intransferible, alejada de toda imposición. Reconocemos también que, por su carácter relacional, los ciudadanos buscan socializar e insertarse en comunidades que han recibido un humus sedimentado con valores y virtudes conocido como el ethos comunitario, sea familiar, grupal, nacional o internacional.

Al consensuar un camino ético renunciamos a una moral dogmática, solo prohibitiva de la frivolidad o el libertinaje.

Optamos por una ética dialógica frente a una moral autoritaria, una ética que vincule intrínsecamente libertad y responsabilidad. Proponemos educarnos para asumir, en nuestros principios y en nuestras actitudes, el siguiente camino ético, enraizado en lo mejor de la herencia cultural cubana:

  1. Reconocemos que la persona humana es y debe ser el principio, el centro y el fin de toda institución, la protagonista de su propia historia o proceso histórico. La persona humana no es un medio, ni puede ser un objeto en manos de otros, por tanto no debe ser manipulada para experimentos científicos, sociales, políticos ni económicos. Creemos que todos los seres humanos somos iguales ante la ley y diversos por sus capacidades y opciones personales.
  2. Debemos fomentar la coherencia entre lo que se cree, lo que se dice y lo que se hace. Todo compromiso personal, cívico y político, debe estar indisolublemente avalado por un comportamiento ético sin el cual toda acción individual o comunitaria pierde valor y sentido.
  3. Cuba, es decir, la Nación, entendida como la comunidad de todos sus ciudadanos en la Isla y en la Diáspora, su felicidad, libertad, su progreso y bien común, es la inspiración y el fin de toda acción cívica y política, desterrando intereses espurios. Consideramos que el sentido y el fin de nuestro compromiso ético para Cuba es la construcción en nuestro País de una convivencia pacífica, fecunda y próspera, más que una simple coexistencia de los diferentes o adversarios.
  4. Optamos por los métodos pacíficos y la búsqueda de las soluciones no violentas tanto de los conflictos nacionales e internacionales, como de nuestras relaciones interpersonales. Optamos por el respeto absoluto de la vida humana y nos pronunciamos en contra de toda violencia y de la pena de muerte.
  5. La discrepancia de opiniones y el debate político, científico y humanístico deben ser respetuosos, no deben dejar lugar a los ataques personales o grupales, ni a las descalificaciones denigrantes, ni a las difamaciones.
  6. Creemos que el tener, el saber y el poder son para servir y que sin instituciones, fuertes, ágiles y honradas no hay gobernabilidad posible. Tenemos la convicción de que sin soberanía ciudadana no hay progreso, ni articulación, ni primacía de la gobernanza de la sociedad civil como interlocutora válida. Siendo la corrupción, la mentira, el populismo y el excesivo interés material, los principales enemigos del civismo en el mundo de hoy, como parte de la sociedad civil cubana rechazamos estos males y optamos por la transparencia, el servicio a la verdad y la primacía de los valores espirituales.
  7. Buscamos una ética de mínimos en una sociedad plural, acordados mediante un proceso de construcción de consensos. Reconocemos como únicos medios éticos para alcanzarlos los procesos de diálogo y negociación. Por tanto, creemos que una ética de mínimos debe surgir de un diálogo que desemboque en acuerdos de consenso, mientras que de las negociaciones deben surgir los pactos específicos, que deben ser observados y cumplidos por las partes.
  8. Hacemos totalmente nuestros como inspiración y fundamento de nuestro programa ético la Declaración Universal de los Derechos Humanos acordados por la ONU en 1948 y en los Pactos de Derechos Civiles y Políticos; Económicos, Sociales y Culturales. Ellos constituyen una ética cívica de mínimos consensuados, y son ya un logro de la humanidad pluralista. Su base es la dignidad plena y suprema de la persona humana, que se logra con el reconocimiento, la educación y defensa de todos los Derechos para todos.
  9. Nos adherimos a los tres valores fundamentales que, en su tiempo, resumieron los mejores anhelos de la humanidad: libertad, igualdad y fraternidad, y a sus correspondientes derechos. Los derechos llamados de primera generación exaltan el valor de la libertad: son los derechos civiles y políticos; los de segunda generación exaltan el valor de la igualdad: son los derechos económicos, sociales y culturales, así como los derechos de tercera generación exaltan el valor de la fraternidad universal, que promoveremos muy especialmente junto a los demás así como el cuidado de la madre naturaleza, el derecho ecológico a un equilibrio sano del medio ambiente y el derecho fundamental a un mundo en paz.
  10. En consecuencia, deseamos optar por: la inclusión y la participación democrática, la autoridad moral y no el autoritarismo, las propuestas y no las recetas, las ideas, más que quien las dice, los programas y no solo los líderes. La unidad en la diversidad y no la uniformidad. Las convicciones racionales y no los fanatismos. La despenalización de las discrepancias y no las intolerancias. La descentralización y la subsidiaridad deben sustituir al centralismo y al totalitarismo. La ética debe primar sobre la técnica y la ciencia. El compromiso debe ganar a la indiferencia. Optamos por la eticidad de la política y de la economía, de la convivencia nacional y de las relaciones internacionales.
  11. Este compromiso ético debe concretarse en actitudes y en acciones proactivas para sanar el daño antropológico y superar el analfabetismo cívico y político, presentes en nuestra sociedad, con un trabajo sistemático de empoderamiento ciudadano. Como rechazamos toda imposición moralista creemos que la educación es el único camino válido. Por eso orientamos nuestros esfuerzos hacia una educación liberadora de toda alienación, para así poder dar nuestra contribución a la educación ética y cívica de todos los cubanos, inspirada en los Derechos Humanos y sus correspondientes Deberes Cívicos.
  12. Los activistas cívicos y los políticos, o los intelectuales, no deberían ser moralizadores de la sociedad sino referentes de una eticidad compartida. Ser elegido para representar no confiere autoridad moral sino compromiso político sometido al escrutinio y a la voluntad ciudadana. Creemos en la representatividad como servicio a la sociedad. Esta representatividad debe ser producto de la elección ciudadana y limitada por el tiempo y la alternancia. La ética cívica la elige y asume cada persona y a la comunidad le corresponde conocer, educar, promover y custodiar el humus cultural de la nación abierta a lo universal y edificada sobre los grandes valores de la verdad y de la libertad, de la justicia y del amor.

Al adoptar este camino ético, el Centro de Estudios Convivencia desea identificar sus raíces en la eticidad de nuestros padres fundadores: La enseñanza del Apóstol José Martí nos recuerda que: “Por el amor se ve, con el amor se ve, es el amor quien ve”. Creemos en la amistad cívica y en la reconciliación en que debe desembocar aquella justicia que el Maestro José de la Luz y Caballero llamó ese “sol del mundo moral”. En fin, compartimos la convicción del Padre Félix Varela que nos enseña que: “No hay Patria sin virtud, ni virtud con impiedad”.

25 de febrero de 2015

162º aniversario de la muerte del Padre Félix Varela

LOGOTIPO 

El logotipo del Centro de Estudios Convivencia es un rompecabezas o puzle que representa a una Cuba plural e incluyente, con los colores de la bandera cubana, en el que personas que tienen diferentes visiones y opciones están mirando Cuba desde diferentes ángulos pero buscando la dignidad y primacía de la persona humana y el bien de la nación, unidos en la diversidad, en la Isla y en su Diáspora.

El lema del CEC refleja la misión de nuestro laboratorio de pensamiento o think tank: “… pensando Cuba” con prospección estratégica e inclusión de la pluralidad.

Referencias

  • 1 Constitución de la República de Cuba de 2019, Art. 5.
  • 2 Ídem. Art. 4.
  • 3 Carroll Lewis. “Alicia en el País de las maravillas”.
  • 4 Martí, J. (O.C. Tomo 6, p. 325) («La lección de un viaje». Patria. O.C. Tomo 2. p. 397); (O.C. Tomo 3, p. 425); (O.C. Tomo 6. p. 159).
  • 5 Havel, V. citado por Valdés, D. (2014) “Educación ética y cívica: aprendiendo a ser persona y vivir en sociedad”. Ediciones Convivencia. p. 272.
  • 6 Varela, F. (1821) “Discurso inaugural de la Cátedra de Constitución” en el Seminario de San Carlos y San Ambrosio de La Habana el 21 de enero de 1821, aunque toma posesión de ella el 7 de enero de 1821. Cf. Obras, La Habana, Editorial Imagen Contemporánea, 2001, volumen II, p. 3.
  • 7 Varela, F. (1835) “Cartas a Elpidio”. Tomo I Sobre la Impiedad. Carta primera: “La impiedad es causa del descontento individual y social”. 1ª Edición: Imprenta de D. Guillermo Newell. Nueva York. 1835. Segunda edición: Biblioteca de Autores Cubanos de la Universidad de La Habana. 1944.
  • 8 Martí, J. Dedicatoria de Martí a su hijo en “Ismaelillo”. O.C. Toma 16. p. 17.
  • 9Martí, J. (1891) “Discurso del 10 de octubre de 1891”. O.C. Tomo 4. Centro de Estudios Martianos. Karisma Digital. La Habana, 7 de noviembre de 2001. p. 279.
  • 10 Ídem.

 

 


  • Dagoberto Valdés Hernández (Pinar del Río, 1955).
  • Ingeniero agrónomo.
    Premios “Jan Karski al Valor y la Compasión” 2004, “Tolerancia Plus” 2007, A la Perseverancia “Nuestra Voz” 2011 y Premio Patmos 2017.
  • Dirigió el Centro Cívico y la revista Vitral desde su fundación en 1993 hasta 2007.
  • Fue miembro del Pontificio Consejo “Justicia y Paz” desde 1999 hasta 2006.
    Trabajó como yagüero (recolección de hojas de palma real) durante 10 años.
  • Es miembro fundador del Consejo de Redacción de Convivencia y su Director.
    Reside en Pinar del Río.