El reino del absurdo

Aquellos tiempos

Luis Cáceres Piñero | 13 octubre, 2020

Imagen de Cuba antes del año 1959. Foto tomada de Internet.

Soy de la época donde un sobre de café valía cinco centavos, el arroz de primera veinte centavos la libra, los frijoles diez, el boniato un centavo la libra, una barra de pan veinte, y había guarapo en todos los pueblos a cinco centavos. Soy de aquella época donde en La Habana un pasaje en guagua local valía ocho centavos. Viví los tiempos donde viajar en tren era tan agradable y hoy tan nostálgico, pero quiero recordarlo a quienes no lo vivieron: Guane – Habana, un viaje diario, asientos reclinables, de muelles, ceniceros en cada uno, había agua y vasos desechables. Carritos de mano que por los pasillos se desplazaban trayendo a cada asiento desde dulces, caramelos, pan con jamón o con lechón y refrescos embotellados de la variedad que se pidiera, donde no faltaba el cataure (envoltura hecha de yagua) llenos de la famosa y única guayabita del Pinar, estas por las ventanillas del tren en cada parada, pregonadas por vendedores ambulantes. Fue así en Pinar del Río, y supongo que en todo el país sería igual, o mejor, por ser esta la llamada Cenicienta.

Eran los tiempos donde los vendedores, revendedores y acaparadores vendían de todo, no les topaban el precio, estos los ponía el pueblo, cuando no le compraban al que vendía caro y escogían -por haber muchos- al de mejor calidad y precio. También eran los tiempos donde la langosta, el venado, la tortuga, el puerco cimarrón y la jutía se podían cazar, o pescar todo el año, respetando siempre la veda de cada especie para su reproducción, y nunca se acabaron.

Recuerdo cuando los mejores artistas de cada país nos visitaban y televisaban. También los circos cubanos que sus propietarios llevaban a los más apartados lugares, llenando de alegría a grandes y chicos por semanas, trayendo monos, elefantes y leones, por solo treinta centavos. Todo no era felicidad, había ciclones, para los que también se tomaban medidas, pero de los clavos, tablas, alambres o sogas que se necesitaran para asegurar cada vivienda.

Cuando el triunfo del ´59 se prometió una vida mejor, pero… ¿será que antes de esta fecha no había imperialismo y por eso se vivía mejor?

 


  • Luis Cáceres Piñero (Pinar del Río, 1937).
  • Pintor.
  • Reside en Pinar del Río.