Educación

RECONSTRUIR LA ECONOMÍA CUBANA: 10 PROPUESTAS Y UN ESTUDIO

Jorge Ignacio Guillén Martínez | 15 Octubre, 2019

Libro “Cuba busca una salida” del Centro de Estudios Convivencia, disponible en amazon.com En él se pueden encontrar los seis Informes de Estudios que el centro ha publicado. Foto de Yoandy Izquierdo Toledo.

Jorge Ignacio Guillén Martínez ¦¦ El pasado 31 de agosto ha sido publicado por Inter Press Service IPS (2019) un trabajo en el que el reconocido economista Omar Everleny plantea diez propuestas para reconstruir la economía cubana. Luego de reflexionar sobre la premura de los cambios económicos, dado que el tiempo no se detiene y la situación cada vez empeora más para la economía cubana, y de un breve diagnóstico fundamentado en datos publicados por la ONEI (2018), el doctor Everleny lanza lo que considera “medidas que podrían oxigenar a la población y estimular a esas fuerzas productivas inactivas que existen”.

Las diez propuestas, de alguna manera resumen temas de vital importancia que en los últimos meses han estado constantemente presentes en el debate público, temas que diversos economistas y expertos han estado estudiando y proponiendo como cruciales para destrabar la situación actual de la economía y superar la profunda crisis del modelo imperante. Las medidas propuestas recogen el sentir de un número considerable de cubanos, y aunque coincide en algunos puntos con el discurso oficial, se desmarcan de los límites que propone la “actualización” del modelo económico cubano. Proponen ir más allá de la actualización y emprender una reforma estructural de la economía.

Por otro lado, las 10 propuestas se complementan con el Primer Informe de Estudios del Itinerario de Pensamiento y Propuestas para Cuba que desarrolla el Centro de Estudios Convivencia (CEC), publicado en su sitio web en enero de 2016 (CEC, 2016). Al analizar ambos documentos de manera integral, es posible apreciar varios puntos de coincidencia y de interconexión. En sentido general, las diez propuestas y el estudio sugieren un camino concreto por el que avanzar para la reconstrucción de la economía cubana. Un camino, que ha sido el fruto por un lado de la experiencia y conocimientos de un académico reconocido en Cuba, y por otro, de la deliberación entre académicos, expertos de distintas áreas y ciudadanos de a pie, de la Isla y de la Diáspora, lo que tiene el valor agregado de hablar de puntos de coincidencia-consenso entre propuestas salidas de cada una de las dos orillas de la única nación cubana.

En este sentido, me gustaría reflexionar un poco sobre los puntos de coincidencia y la forma en que propuestas salidas de lugares y ambientes diferentes se interconectan, no por casualidad, sino porque cuando el foco es la economía cubana y generar propuestas concretas para la solución de sus principales contradicciones, la respuesta es clara, solo hay una manera de avanzar y esto es liberando las fuerzas productivas y generando mayores espacios al mercado. Adicionalmente, me animo a analizar ambos estudios en este artículo, porque ambos se enfocan en proponer caminos, salidas, vías de solución a los problemas, y además lo hacen de forma concreta; ejercicio este que escasea en la opinión pública. Estoy convencido, que ante la situación que enfrenta nuestra economía, es de vital importancia pasar del diagnóstico a la propuesta, de la crítica a la generación de soluciones, de la queja al anuncio de salidas concretas y viables de cara al futuro. Una vez más, ambos trabajos cumplen con esa premisa, y por tal motivo me parecen destacables.

No solamente hay conciencia en el espíritu propositivo de ambos estudios, sino también en el hecho de que ambos trabajos abordan un grupo de contenidos fundamentales, prioritarios para la necesaria reforma de la economía cubana, sobre los que es perentorio poner atención y avanzar. Tales son los siguientes temas:

  1. Mayor protagonismo del sector privado (propuesta 1 de Everleny; págs. 6-8 del Informe del CEC);
  2. Creación de mercados mayoristas de insumos que permitan empoderamiento del sector privado (Propuesta 2 de Everleny; págs. 7 y 19 del Informe del CEC);
  3. El reordenamiento financiero y monetario (propuesta 3 de Everleny; págs. 6-7 y 36 del Informe del CEC);
  4. Diferentes formas de propiedad y su debido reconocimiento con leyes de empresa, cooperativas, etc. (propuestas 6 y 7 de Everleny; págs. 6-7 y pág. 13-16 del Informe del CEC);
  5. Liberalización o apertura comercial que elimine el monopolio estatal del comercio exterior (propuesta 8 de Everleny; págs. 31 y36 del Informe del CEC);
  6. Flexibilización de las regulaciones para la inversión extranjera y promoción de inversiones (propuesta 9 y 10 de Everleny; págs. 6, 8, 13-14, 31 y 43 del Informe del CEC).

Estos son solo algunos de los puntos de coincidencia fundamentales entre ambos trabajos, y de cara a la realidad no cabe duda de que son temas impostergables y que tocan (su avance o retroceso) la vida cotidiana de los cubanos, al mismo tiempo que pueden determinar los niveles de productividad y la prosperidad económica. Nuevamente, cabe señalar que estos temas son los que impone la realidad, son los que cualquier estudio sensato propondría como fundamentales para comenzar una reforma estructural del modelo cubano, son los temas en los que -a grandes rasgos- existe consenso entre los diferentes sectores de la realidad cubana, son los temas que pueden tocar la vida cotidiana y despegar los niveles de vida.

En el caso de la propuesta 4 de Everleny, en el estudio del CEC no se aborda de manera concreta, si bien el Informe habla de reformar la banca cubana, lo que -por supuesto- incluye que las políticas crediticias y de ahorro tomen un mayor protagonismo, no se va al detalle de proponer el aumento de los ahorros en USD en los bancos cubanos, lo que sí plantea Everleny como una medida concreta para este momento de crisis. Otra idea abordada de manera particular por el profesor Everleny, y que no se encuentra en el Informe del CEC es el tema de la creación de zonas económicas especiales para que ciudadanos cubanos se abastezcan en Cuba (propuesta 5) y se evite la salida de grandes sumas de capital, como sucede por ejemplo con las importaciones que se realizan desde Panamá y México por las llamadas “mulas”(Pentón, 2019).

En términos generales es posible vislumbrar otras coincidencias interesantes en ambos estudios, en primer lugar, mientras Everleny hace referencia a la necesidad de “mirar detenidamente al modelo vietnamita”(Everleny, 2019), el Informe del CEC propone en su visión a corto plazo desmontar el sistema de planificación imperante y avanzar hacia un fortalecimiento de las estructuras del mercado, con el objetivo a largo plazo de construir una “economía social y ecológica de mercado: todo el mercado que sea posible y todo el Estado que sea necesario”(CEC, 2016). Si bien Vietnam no tiene una economía social de mercado, lo interesante es que ambos estudios proponen avanzar en la reforma del modelo imperante, generando mayores cuotas de mercado y avanzando hacia un modelo económico balanceado en el que no predomine el impacto negativo de un mercado sin políticas sociales sostenibles.

Al mismo tiempo, el papel del sector privado adquiere relevancia en ambos trabajos, la gestión económica mediante mecanismos de regulación indirectos, la necesidad de acudir a cambios más profundos y no quedarse en la superficialidad de las reformas cosméticas implementadas hasta el momento.

En el caso del estudio del CEC al ser un informe más amplio, aborda detalladamente otros temas como trabajo, seguridad social y propiedad en el futuro de Cuba: visión, objetivos, estrategias y acciones concretas a corto, mediano y largo plazo. Estos son temas en los que profundiza el CEC, que no toca Everleny en sus propuestas al no ser objetivo del trabajo presentado por el autor, pero en los que quizás pudieran encontrarse puntos de encuentro en caso de que en el futuro sean abordados por Everleny. Puntos de encuentro que indicarían algo positivo: la existencia de mínimos consensuados sobre los que avanzar en materia de reforma económica, salidos de la sociedad civil.

Conclusión

A manera de conclusión resaltar nuevamente que ambos estudios son aportes importantes para trazar un camino de reconstrucción de la economía cubana, y animar a otros intelectuales, académicos, centros de estudio, a lanzar propuestas más que diagnósticos, soluciones más que denuncias. El enfoque propositivo y el carácter concreto de las medidas propuestas en ambos trabajos, que impactarían en el corto plazo la realidad económica, y serían decisivas para superar los principales desequilibrios económicos actuales son, desde mi punto de vista, valores fundamentales aportados en ambos casos.

Por otro lado, la positiva coincidencia en cuando a temas fundamentales abordados, que habla de conexión entre academia y ciudadanos, entre Isla y Diáspora, entre posiciones políticas distintas. El análisis de estos trabajos sugiere que en el corto plazo no sería muy difícil lograr unos mínimos consensuados sobre los que avanzar cuando se emprenda un proceso verdadero de reconstrucción de la economía cubana.Complementariedad entre visiones, propuestas, y análisis expuestos. Oportunidad para el trabajo conjunto y la articulación de ideas en función de seguir generando soluciones para el futuro de la economía cubana.

Referencias

CEC, 2016. La economía cubana, a corto, mediano y largo plazo. I Informe de Estudios del Itinerario de Pensamiento y Propuestas para Cuba, Pinar del Río: Centro de Estudios Convivencia. Disponible en: https://centroconvivencia.org/category/propuestas/propuestas-economia y en el libro “Cuba busca una salida” en https://www.amazon.es/Cuba-busca-una-salia-Pensamiento/dp/194851740X     

Everleny, O., 2019. Medidas económicas necesarias para Cuba. Inter Press Service en Cuba, 31 Agosto.

ONEI, 2018. Anuario Estadístico de Cuba 2018. Oficina Nacional de Estadísticas e Información, La Habana: ONEI.

Pentón, M. J., 2019. Cuba: Aduana y el ministro de Economía se pronuncian sobre importación anual y las ‘mulas’. El Nuevo Herald, 8 Julio.

 

 


Jorge Ignacio Guillén Martínez (Candelaria, 1993).
Laico católico.
Licenciado en Economía.
Máster en Ciencias Sociales por la Universidad Francisco de
Vitoria, Madrid, España.