Editorial

Editorial 88 LA TRANSICIÓN EN CUBA: UNA HOJA DE RUTA HACIA LA DEMOCRACIA

29 agosto, 2022

Foto tomada de internet.

El pueblo cubano habló, alto y claro, el 11 de julio de 2021 y sigue haciéndolo en diversas manifestaciones como la del 14 de julio de 2022 en Los Palacios, en la provincia de Pinar del Río. La demanda es cambio y libertad. Ahora bien, es necesario y urgente pensar hacia dónde queremos cambiar, qué tipo de libertad queremos, hacia qué clase de democracia queremos cambiar. Nadie puede encontrar la salida si no sabe primero a dónde quiere ir.

Es por esto que el Centro de Estudios Convivencia (CEC) ha venido haciendo un “Itinerario de Pensamiento y Propuestas para Cuba” desde 2015, reflexionando y previendo la visión y las proposiciones en cada uno de los sectores más importantes para el presente y el porvenir de la entera nación cubana; para ello ha reunido a pensadores y académicos cubanos de la Isla y de la Diáspora.

De esos encuentros académicos han emanado trece Informes de Estudios del CEC que proponen su visión estratégica sobre los más variados sectores de la sociedad cubana después del cambio: economía, tránsito constitucional y marco jurídico, salud, educación, cultura, agricultura, medios de comunicación y nuevas tecnologías, ética, política y religión, cuidado de las personas mayores, cómo enfrentar los tres flagelos que más impactarán en un futuro previsible en Cuba: la corrupción, el narcotráfico y la inestabilidad ciudadana, la gobernabilidad y la gobernanza, y el más reciente informe que presenta una hoja de ruta para una transición pacífica, ordenada, ágil y eficaz en Cuba. Todos estos informes están disponibles para ser leídos y descargados en PDF en nuestro sitio web: www.centroconvivencia.org.

Por la urgente necesidad de que, por lo menos tengamos unas propuestas para comenzar el debate, el Centro de Estudios Convivencia quiere presentar, con este editorial, el XII Informe que consideramos de una importancia estratégica capital y recomendamos a todos nuestros lectores:

Visión de la transición en Cuba

Como fruto del estudio y aportes de los participantes de la Isla y de la Diáspora en estos encuentros se consensuó esta visión sobre una transición en Cuba. Recordamos que la visión se redacta en presente, como si viéramos lo que deseamos que suceda:

“Cuba realiza un proceso de transición pacífico, ordenado, ágil y eficaz. Tendrá como principio, orientación y sentido la primacía y plena dignidad de toda persona humana, así como la búsqueda del bien común de la sociedad. Ese proceso incluye una hoja de ruta integrada por subprocesos complementarios, sinérgicos e imprescindibles: Memoria Histórica y Verdad, Justicia Transicional, restaurativa e integral; y Reconciliación Nacional a mediano y largo plazo. Si faltara uno cualquiera de ellos la transición fracasaría o en tiempos venideros se volverían a abrir las heridas cerradas en falso por la ausencia de uno de estos componentes de toda transición verdadera:

Como nación democrática, en Cuba se procura que se garantice el derecho de las víctimas y de la sociedad al esclarecimiento de la verdad sobre los atropellos a la dignidad humana y la violación de los derechos humanos durante los períodos de totalitarismo, y se promueven procesos de reconciliación nacional. Cuba ofrece un espacio de reconocimiento a todas las víctimas de represión, destierro y violación de los derechos humanos. El Estado reconoce los errores cometidos y resarce los daños ocasionados. Los responsables de estos daños son sometidos a un proceso penal. La pena de muerte será abolida inmediatamente, para siempre y en todos los casos, siempre antes de que comiencen los juicios. Se sancionará todo tipo de hechos o discursos de odio, venganza o violencia.

Se propician espacios de reconciliación a nivel personal, familiar, comunitario y nacional. La familia, el sistema de educación, las Iglesias y los Medios de Comunicación, así como otras organizaciones de la sociedad civil, juegan un rol preponderante en todos los procesos de transición, memoria histórica, justicia transicional, fomento de la virtud de la magnanimidad, el perdón y la reconciliación nacional. Se gestiona la consecución de un sistema de gobierno democrático. La visión general es la de un Estado de Derecho como garantía de la libertad personal y la dignidad humana” (Tomado del XII Informe del CEC disponible en https://centroconvivencia.org/category/propuestas/la-transicion-en-cuba-memoria-historica-justicia-transicional-y-reconciliacion-nacional-vision-y-propuestas).

Verdad y Memoria Histórica

Ante el peligro de la manipulación de la historia, la vida en la mentira y la amnesia política, el CEC propone su visión y propuestas consensuadas entre cubanos de la Isla y la Diáspora:

“Cuba tiene una Comisión de Verdad y la Memoria que fomenta los procesos de recuperación de la memoria histórica, la creación de archivos y museos esclarece la verdad y ofrece informes documentados a los tribunales de Justicia transicional (JT) que imparten justicia sin venganza, y todo esto prepara y forma parte del camino de una verdadera reconciliación nacional.”

“Se consideraría concluido un proceso de la verdad y la memoria histórica cuando se supera un sistema de vida en la mentira; se hacen públicos todos los abusos cometidos en contra de la persona y las violaciones de los derechos humanos por parte del Estado. Quedan aprobadas iniciativas para el fortalecimiento de la verdadera cultura e identidad nacional. La verdad esclarecida y restituida, y la memoria histórica recuperada, documentada y enseñada, como garantía para evitar retrocesos en el Estado de Derecho instaurado” (Tomado del XII Informe del CEC disponible en https://centroconvivencia.org/category/propuestas/la-transicion-en-cuba-memoria-historica-justicia-transicional-y-reconciliacion-nacional-vision-y-propuestas).

Visión del proceso de la justicia transicional, restaurativa e integral

Ante el peligro mayor de la impunidad dejando los crímenes sin justicia, y, por otro lado, el peligro del ejercicio de la venganza, el odio, la violencia y la muerte, el CEC propone la siguiente visión de justicia transicional e integral:

“Es abolida, total y para siempre, la pena de muerte y se dictan leyes para evitar todo sesgo de venganza, discurso y hechos de odio, o incitación o ejecución de cualquier tipo de violencia y arbitrariedad tanto por parte de los órganos del Estado como por parte de los ciudadanos y la sociedad civil. Los tribunales de justicia transicional, creados para evitar venganzas y violencias, terminan su trabajo con apego al derecho y la suprema dignidad de toda persona humana. Se restaura legalmente la verdad y se repara a las víctimas, material y moralmente, reconociendo legalmente que han sufrido violación de sus derechos humanos fundamentales. Quedan reconocidos todos los hechos ocurridos en contra de los derechos humanos, los daños ocasionados y el derecho de las víctimas a ser restauradas. El Estado pide perdón públicamente por todos los daños ocasionados.”

“Se concretan iniciativas de reconciliación nacional. Se reforma el sistema de justicia integralmente y se renueva a los que administran la justicia, el país es dotado de una Constitución y de las correspondientes leyes complementarias, donde deberes y derechos, basados en la libertad personal y la dignidad humana, sean principios asumidos plenamente por gobernantes y ciudadanos. Se abre una nueva etapa de la vida nacional donde los traumas del pasado no limiten el futuro y cuyo conocimiento nos sea útil para no repetirlos y que el que se haga justicia, para no generar impunidad.”

“Se deben vedar las formas de acceso al poder de partidos políticos que tengan estrategias para acceder al poder basadas en métodos violentos y antidemocráticos. No prohibir ideologías, pero sí estrategias y conductas de partidos y grupos de la sociedad civil que sostengan la lucha de clases, la violencia de todo tipo, un discurso de odio, discriminación, supremacista, sectario, y que no se acoja a los procesos restaurativos y a unas relaciones internacionales de cooperación y paz; y todos aquellos que, de una forma u otra, intenten modificar la Constitución, copar las instituciones eliminando su necesaria pluralidad y equilibrio; o convertir la ideología en una religión secular excluyente, irrevocable y obligatoria, o atente de cualquier forma contra la democracia y el Estado de Derecho” (Tomado del XII Informe del CEC disponible en https://centroconvivencia.org/category/propuestas/la-transicion-en-cuba-memoria-historica-justicia-transicional-y-reconciliacion-nacional-vision-y-propuestas).

Visión del proceso de reconciliación nacional

Ante el peligro de las heridas abiertas y del fantasma continuado de regresar al pasado, el CEC propone la siguiente visión:

“Un proceso de reconciliación nacional en Cuba ocurre cuando la mayoría de la población haya culminado un proceso de sanación (a nivel social y personal) de las heridas psicológicas, económicas, políticas, sociales y culturales que afectan a la nación cubana. Se concibe este camino de reconciliación como un proceso sostenible, renovable y evaluable, paso a paso, en cada uno de los componentes de esta hoja de ruta.”

“Los procesos educativos, normativos y mediáticos que deben acompañar este camino logran fomentar virtudes y valores, criterios de juicio y actitudes de una vida en la verdad, la justicia, la libertad y el amor, junto con la promoción de una matriz de opinión favorable a estos procesos y a su sostenibilidad en el tiempo. Cuba logra ser, moral, legal, cultural y en la práctica cotidiana, un Estado de Derecho dotado de una Constitución consensuada, como nuevo pacto social; como garantía de los derechos y libertades de los ciudadanos.”

“Se garantiza el control del Estado por el ejercicio sistemático de la soberanía ciudadana, la separación de poderes, la independencia del poder judicial. Cuba logra una convivencia plural, democrática y próspera con deberes y derechos garantizados como soportes de la plena dignidad de toda persona humana y como búsqueda del bien común, todo lo cual garantice una paz sólida, y un hábitat humano favorable a un desarrollo humano integral, la prosperidad sostenible de la nación en una democracia de calidad” (Tomado del XII Informe del CEC disponible en https://centroconvivencia.org/category/propuestas/la-transicion-en-cuba-memoria-historica-justicia-transicional-y-reconciliacion-nacional-vision-y-propuestas).

Objetivos específicos para evaluar los procesos de transición

Como todo proceso, la transición pacífica, ordenada, ágil y eficaz en cuanto a sus resultados, debe ser evaluable paso a paso, rectificando los errores intrínsecos o de procedimiento, cambiando métodos o medios para lograr los fines propuestos, entonces deben trazarse claramente unos objetivos específicos. El CEC propone los siguientes:

  • Creación de una Mesa de Diálogo Nacional en donde tengan representación sectores diversos de la sociedad cubana de la Isla y de la Diáspora, con participación de veedores, expertos, mediadores y garantes, de diferentes países, de la Iglesia y de diferentes corrientes ideológicas.
  1. Gestionar un nuevo pacto social mediante un nuevo marco constitucional con la elección de una Asamblea Constituyente que tendría 90 días para redactar, debatir y aprobar un Proyecto de nueva Constitución de la República que sería sometida a referéndum en el término de 120 días a partir de la instalación de la Asamblea Constituyente (Cf. II Informe del Centro de Estudios Convivencia en https://centroconvivencia.org/category/propuestas/propuestas-marco-juridico).
  • Crear la Comisión de Verdad y Memoria Histórica que gestione el objetivo por sector correspondiente.
  • Crear un Sistema de Justicia Transicional, Restaurativo e Integral que gestione el objetivo por sector correspondiente.
  • Crear un Programa Integral de Reconciliación Nacional que gestione el objetivo por sector correspondiente.
  • Aprobar la Ley de Abolición Total e Irrevocable de la Pena de Muerte que impida su aplicación desde el mismo principio del proceso de transición pacífica, ordenada, ágil y eficaz y que tenga pleno carácter retroactivo para todos los casos sentenciados o en moratoria.
  • Aprobar una Ley de Lustración que tenga en cuenta las características propias de Cuba.
  • Solicitar el apoyo y asesoramiento de personalidades y organizaciones internacionales expertas en procesos de transición, memoria, verdad, justicia y reconciliación.
  • Aprobar una Ley de Partidos Políticos que regule la creación, funcionamiento, financiamiento y abolición de las formaciones políticas para vedar las formas de acceso al poder de partidos políticos que tengan estrategias basadas en métodos violentos y antidemocráticos. No prohibir ideologías, pero sí estrategias, hechos y conductas que promueva un discurso de odio, la lucha de clases, la destrucción de las instituciones, el racismo, la xenofobia, los sectarismos y que atenten contra la democracia y el Estado de Derecho” (Tomado del XII Informe del CEC disponible en https://centroconvivencia.org/category/propuestas/la-transicion-en-cuba-memoria-historica-justicia-transicional-y-reconciliacion-nacional-vision-y-propuestas).

Invitamos a nuestros lectores a leer el texto íntegro de este XII Informe del CEC que aparece en el enlace citado. Estas son visiones y propuestas para debatir entre cubanos de la Isla y de la Diáspora, con el fin de prever, no improvisar y mucho menos permitir que las circunstancias nos sorprendan sin nada previsto para debatir y enfrentar el reto de una transición civilizada.

Cuba debe dar un ejemplo al resto del mundo de que saldremos de esta crisis sistémica por la vía pacífica, ordenadamente sin caos ni inestabilidad nacional y regional, con la agilidad necesaria para que la lentitud del proceso no invite a desviarnos de la ruta, con eficacia en los resultados para evitar que las manipulaciones e intereses económicos o políticos, propios o foráneos, nos conduzcan a un cambio fraude.

Cuba merece este ejemplo de civilidad.

Pinar del Río, 14 de julio de 2022