Editorial

Editorial 84: PRESENCIA Y COMPROMISO DE LA IGLESIA CATÓLICA EN CUBA HOY

21 diciembre, 2021

 

Foto tomada de internet

La Iglesia Católica ha estado presente desde hace cinco siglos en la historia de Cuba. Esa presencia y acción pastoral se ha manifestado de diferentes maneras y en todos los ambientes de la vida social de nuestro pueblo, con sus luces y sombras. Como es sabido, son Iglesia todos los bautizados, los laicos con sus diferentes vocaciones y compromisos; son Iglesia los consagrados: monjas, frailes, hermanos, empeñados en servir a todos con sus diversos carismas, llegando hasta los barrios y bateyes más empobrecidos; son Iglesia los sacerdotes en sus parroquias que constituyen una red capilar asentada a lo ancho y largo de la Isla; y son Iglesia los Obispos que pastorean al Pueblo de Dios.

Con frecuencia se reduce la voz y la misión de la Iglesia con las de su jerarquía. Es por ello que deseamos resumir la presencia y acompañamiento de la Iglesia en Cuba como parte inseparable de la nación que somos todos.

  • La Iglesia Católica en Cuba es la única institución que ha vivido y permanecido en la Isla por más de cinco siglos. Esto le permite tener experiencia propia en todos los avatares de la historia nacional cubana y también, son de reconocer, los fallos y logros que ha tenido frente a los más complejos desafíos. La historia y la Iglesia coinciden, por tanto, en ser testigos y maestras de la vida en Cuba. Es su presencia en el tiempo.
  • La Iglesia Católica en Cuba es la única red capilar institucional que tiene presencia geográfica y relacional en todos los rincones del país. Ese “ser y estar” presentes en cada batey, barrio, poblado o ciudad de Cuba es ya un servicio cualificado porque mientras otros ven, hablan, actúan, desde arriba o desde lejos, la Iglesia vive, está, anima, enseña, sirve, cultiva el alma, cuida del cuerpo, defiende la dignidad humana, en cada vaso capilar de Cuba. Es su presencia en el espacio territorial.
  • La Iglesia Católica en Cuba ha testimoniado esta presencia actuante a lo largo de los siglos resumiéndolas en una “lecciones de la historia” fruto de la Reflexión Eclesial (REC) y del Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC) en cuyo documento final se expresa:

Hemos abordado ese acompañamiento sanador y vivificante de la Iglesia en esas tres dimensiones: en el tiempo, en el espacio territorial y en sus relaciones con el resto de la sociedad, que demuestran que no es una presencia circunstancial, puntual o excepcional. La Iglesia Católica en Cuba tiene una presencia histórica, sistemática y fundacional. Ha formado parte de nuestra cultura, de nuestra nacionalidad desde su nacimiento, y de todos los procesos de nuestra historia.

Además de esa presencia permanente podemos mencionar algunos signos de participación de la Iglesia en los acontecimientos que han marcado nuestra historia nacional en los últimos años:

  1. La obra educativa del Centro de Formación Cívica y Religiosa de la Diócesis de Pinar del Río de 1993 a 2007, para responder al analfabetismo ético y cívico y contribuir a la sanación del daño antropológico causado por el totalitarismo en Cuba. Cursos de formación, concursos literarios, grupos de economistas, educadores, computación, consultoría jurídica, psicológica y familiar, escuela de repasos, entre otros servicios. Al mismo tiempo, las órdenes religiosas en Cuba fueron fundando otros centros de formación que hoy son muy significativos. En ellos se han formado jóvenes que han estado presentes en la generación de pensamiento y en el activismo cívico en Cuba.
  2. La difusión de la revista sociocultural Vitral de 1994 a 2007 en que cambió de perfil editorial. Durante aquellos 13 años Vitral llegó a tener una tirada de 12 mil ejemplares de 60 páginas cada uno y se llegó a distribuir en toda Cuba a través del tejido interno de la Iglesia. Llegó también a universidades e iglesias de Estados Unidos, España y América. Vitral formó parte de un número significativo de publicaciones católicas en todas las diócesis de Cuba. El Centro de Estudios Convivencia (CEC) ha continuado esa labor por 14 años y algunos jóvenes de hoy han dicho que su conciencia despertó con Vitral y Convivencia.
  3. Las Comisiones Católicas para la Cultura, las Semanas Sociales Católicas, los movimientos laicales, las Asambleas Interdiocesanas de Laicos, han sido vivero y acompañamiento para laicos comprometidos con nuestro país.
  4. La Confederación Cubana de Religiosas y Religiosos (CONCUR) ha sido una comunidad de vida consagrada y encarnada que ha reflexionado y proclamado la buena noticia para los sectores más vulnerables y comprometidos de Cuba y, últimamente, ha organizado un servicio jurídico de asesoramiento y acompañamiento de las víctimas de abusos de todo tipo.
  5. Un grupo creciente de sacerdotes diocesanos y religiosos han formado comunidades de pensamiento, presencia y compromiso con los últimos acontecimientos en Cuba alzando su voz a favor de los perseguidos, los calumniados, los discriminados y haciéndose presentes en iniciativas pacíficas y cívicas.
  6. Sacerdotes, religiosas y laicos católicos acudieron, o intentaron llegar, a San Isidro en 2020, en medio de los que estaban en huelga de hambre y sus acompañantes, para estar al lado de esos jóvenes y llevarles asistencia espiritual y solidaridad.
  7. Sacerdotes y laicos católicos y evangélicos estuvieron presentes en la sentada frente al Ministerio de Cultura el 27 de noviembre de 2020, mientras el Cardenal de La Habana pedía por la paz social y el diálogo en la Misa por el día de la Virgen Milagrosa.
  8. Sacerdotes, pastores y laicos católicos y evangélicos estuvieron junto al pueblo en las manifestaciones del 11 de julio de 2021 para interponerse entre las víctimas y sus victimarios, para impedir la violencia con su presencia y exhortaciones al entendimiento. El hábito blanco que recordaba a Fray Bartolomé de Las Casas, la sotana negra memorial del Padre Félix Varela, el hábito franciscano y de otras órdenes religiosas, fueron el signo de compromiso evangélico y civilista de jóvenes presbíteros, monjas y religiosos durante aquellas jornadas. Algunos de ellos recibieron heridas por defender incluso a los victimarios de la violencia. La imagen de la Virgen de la Caridad fue enarbolada por un joven sacerdote cubano el 11 de julio para bendecir a todos los cubanos.
  9. Todo el tiempo después del 11J, obispos, sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos, han estado presentes, actuantes y solidarios con los presos, sus familiares y sus amigos, brindando tanto un servicio espiritual como de asesoramiento jurídico.
  10. El Arzobispo de Santiago de Cuba de pie, muy cerca de la imagen de la Caridad en el Santuario de El Cobre, elevó en dos ocasiones sendas plegarias proféticas y comprometidas pidiendo a la Madre de todos los cubanos un cambio en paz y un clima de fraternidad entre todos sus hijos.
  11. Otra vez, sacerdotes y laicos estuvieron presentes en las iniciativas pacíficas y cívicas antes y durante el 15 de noviembre de 2021. Debemos recordar, especialmente, como un símbolo de este acompañamiento de la Iglesia católica durante siglos y especialmente durante los últimos acontecimientos en Cuba, lo que podemos identificar como una Semana Profética: aquella del 8 al 15 de noviembre de 2021 en que cada día de la semana se alzó la voz de un sector o vocación de la Iglesia a favor del entendimiento, la paz, el cambio y la no violencia.
  12. El lunes 8 la voz de un laico; el martes 9 la plegaria de una religiosa; el miércoles 10 una carta de una veintena de sacerdotes pidiendo a la policía y a otros órganos del orden que no usaran la violencia entre hermanos cubanos el 15N; el jueves 11 todos los Obispos de Cuba reunidos en Conferencia episcopal publicaron un Comunicado proponiendo puntos fundamentales para salir de esta crisis. El viernes 12 la CONCUR emite una comunicación solidarizándose con el pueblo cubano y con la religiosa que había publicado su plegaria el martes. El sábado 13 se publica un video en que sacerdotes, religiosos y laicos piden no levantar la mano contra el hermano. El domingo 14 en muchos templos de Cuba se oró insistentemente por la paz en Cuba.
  13. En algunas de las más importantes manifestaciones efectuadas en Washington y Nueva York en 2020, y durante el 14 y 15 de noviembre de 2021, en más de cien ciudades del mundo, estuvo presente, enarbolada por sacerdotes y laicos, sobre un mástil, cual mística bandera, la imagen de la Virgen de la Caridad, bella réplica hecha por un joven artista, de la original que está en el Cobre.
  14. El 18 de noviembre la Academia otorga dos Premios “Grammy”, correspondientes a la categorías “Canción urbana” y “Canción del Año” al que se ha convertido en el Himno de todos estos anhelos de libertad y prosperidad para Cuba: “Patria y Vida”. Tres días después, el domingo 21 de noviembre 2021, a las tres de la tarde, Yotuel, junto a su familia, participa en la Misa de la Ermita de la Caridad de Miami y al finalizar ofrecen a la Virgen Patrona de Cuba los dos trofeos símbolos de estos premios y después de depositarlos ante el altar con la frase: “A los pies de la Virgen traigo mi Grammy”, interpretó junto al Coro de la Ermita la icónica canción “Patria y Vida” durante la cual, hincado de rodillas frente a la Virgen con los brazos en alto, el artista imploró la libertad, la vida y la prosperidad para el pueblo cubano. Este hito histórico entra a formar parte de ese multisecular itinerario de la presencia y el compromiso de la Iglesia católica en la vida, la historia y la cultura de Cuba.

Debido a esta presencia y compromiso de la fe y de la Iglesia, durante siglos y desde la fundación de la nación cubana, no es de extrañar que en el Preámbulo de la Constitución de 1940, haya sido invocado el favor de Dios, sin limitar o lesionar con esto, para nada, la completa libertad religiosa de profesar alguna creencia o ser agnóstico o ateo, como aparece sin contradicción en el articulado de la misma Carta Magna.

Después del 15N la Iglesia cubana continúa su permanencia aquí en la tierra donde Dios nos plantó, a pesar de todos los pesares. Seguimos aquí en la siembra de la esperanza que no defrauda. Continuamos proclamando en Cuba la fe en un solo Dios y Mesías: Jesucristo, frente a los caudillismos y mesianismos de todo tipo. Haciendo vida aquella programática frase del Papa San Juan Pablo II: “La fe que no se hace cultura: no ha sido plenamente acogida, no ha sido totalmente pensada, no ha sido fielmente vivida” (Juan Pablo II, 16 enero 1982). Para que todo esto quede en la memoria de nuestro pueblo es que la revista Convivencia dedica este número a testimoniar estos signos de presencia y compromiso junto a otros tantos que quedarán en lo hondo del corazón y la experiencia de miles de cristianos cubanos.

Cuando todo esto haya pasado y Cuba comience a reconstruirse desde las cenizas, allí también,como a lo largo de los siglos, estaremos los laicos, las religiosas, los religiosos, los sacerdotes y los obispos de la Iglesia Católica en Cuba, poniendo el hombro junto al de los demás hermanos evangélicos, de otras religiones, junto a los hermanos agnósticos y ateos, honrando la fraternidad que nos une por ser humanos, por ser cubanos y por querer para Cuba un futuro libre, democrático, próspero y feliz.

Pinar del Río, 20 de noviembre de 2021

233º aniversario del nacimiento del Padre Félix Varela