Derechos Humanos

UNA CONSTITUCIóN DEL PASADO PARA LA CUBA DEL PRESENTE

Dimas Cecilio Castellanos Martí | 21 Abril, 2019

Foto de Yoandy Izquierdo Toledo.

Dimas Cecilio Castellanos Martí ¦¦ El desarrollo social y las constituciones guardan una relación dialéctica de contenido y forma. Una de las condiciones para que esa relación coadyuve al desarrollo y resulte beneficiosa al bien común es la participación ciudadana en su conformación.

La Constitución de 1940 fue redactada por delegados elegidos directamente por el pueblo, mientras que la de 1976 y la que se acaba de aprobar carecen de tan vital condición.

Los datos

El pasado 24 de febrero, la Comisión Electoral Nacional (CEN) emitió tres partes sobre la marcha del Referendo Constitucional. A las 9 am, en las primeras dos horas, votaron 2 690 419 electores, para un promedio de 1 345 209 por hora. A las 2 pm, lo habían hecho 6 772 619, para 967 517 votantes por hora. Y a las 5 pm, sumaban 7 524 318, para 250 556 por hora. A ese ritmo descendiente, en la última hora de votación, cuando prácticamente nadie acude a votar, la cifra podría haberse aumentado aproximadamente hasta 7 583 318 y no hasta 7 848 343 como se informó después.

Los días siguientes la CEN emitió dos versiones diferentes de los datos oficiales como vemos en la siguiente tabla:

La diferencia del total de electores entre las versiones del 25 de febrero y el 1 de marzo es de 592 554. La misma diferencia en los que no asistieron a las urnas. Con esa variación se redujo el elevado abstencionismo de 15,60 a 9,85%. De todas formas el manejo de las cifras no altera lo esencial. En el Referendo de 1976 solo 54 000 personas, el 2,3%, se opusieron.

Violando la Ley electoral que prohíbe todo tipo de propaganda, la consulta fue precedida por casi seis de una abrumadora campaña gubernamental bajo la consigna “YoVotoSí”, acuñada en las fachadas de edificios, en los paneles de los autobuses y hasta en los tickets de eventos como la Feria del Libro, a la vez se tildó de “enemigos”, “traidores” y “vendepatrias” a los que decidieron votar por el “No”.

Los datos indican que en Cuba, donde no hay analfabetos y donde durante meses se desarrolló una exhaustiva campaña de cómo votar por el SÍ, en un proceso libre, transparente y sin temor a consecuencias, el rechazo hubiera sido muy superior. La prueba de ello es que la suma de los que no asistieron, depositaron la boleta en blanco o la anularon en las “elecciones” parlamentarias, aumentó del 6,13% en el 2003 , al 7,72% en 2008 , al 14,42% en 2013 y al 19,93 en 2018 , como se muestra en la siguiente tabla:

Invalidez y limitación de la consulta

El Referendo Constitucional carece de validez por varias razones:1. En lugar de conformar una Asamblea Constituyente elegida directamente por el pueblo se creó una Comisión presidida por el Primer Secretario del Partido Comunista;2. La consulta fue precedida por la declaración de Raúl Castro: “en la próxima Constitución no habrá cambio de nuestro objetivo estratégico”. Y por la de Miguel Díaz-Canel: “la reforma no implicará ningún cambio en el sistema político”;3. Ausencia de transparencia sobre las opiniones expresadas por el pueblo;4. Ausencia de carácter vinculante de la consulta, lo que anuló el sentido de la participación popular.

Como plantean el politólogo argentino Guillermo O ́Donnell y el suizo Phillippe Schmitter: “el principio rector de la democracia es el de la ciudadanía”5, por tanto, la Constitución aprobada no es válida ni democrática.

En Alemania, Adolfo Hitler convocó referendos en cinco oportunidades para incrementar su poder. En Chile, la Constitución elaborada en 1980 por una Comisión gubernamental, con las libertades restringidas, fue ratificada por la mayoría de los votantes. Sin embargo, ocho años después, en la consulta acerca de la continuidad del régimen de Pinochet se impuso el NO. En Venezuela, Hugo Chávez convocó un referendo en 2007 para introducir la reelección indefinida y lo perdió, luego lo repitió en condiciones más favorables para él y lo logró. En Turquía, Recep Tayyip Erdogán hizo lo mismo para formalizar el control del poder tras el autogolpe de julio de 2016. Y en Bolivia, Evo Morales, lo convocó con la intención de introducir la reelección6. Estos ejemplos demuestran que los referendos pueden servir para fines opuestos, por tanto, los mismos constituyen un valioso mecanismo solo si cumplen determinados requisitos democráticos, que en el caso de Cuba no existen.

Limitaciones y carencias del texto sometido a consulta

En el Preámbulo -fuente de inspiración y justificación de su articulado- se omitieron pensadores de la talla del Padre Félix Varela, mientras aparecen Carlos Marx, Federico Engels y Vladímir Ilich (Lenin), contrarios al pensamiento martiano “con todos y para el bien de todos”. Para demostrarlo basta citar su escrito sobre el Tratado de Herbert Spencer, acerca del socialismo de Estado , donde el Apóstol escribió: “(…) De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado7. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, irá a ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él; y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo”.

Además, entre otras limitaciones están: el presidente de la República y los gobernadores provinciales son designados, no elegidos por el pueblo, lo que representa un retroceso respecto a la Constitución de 1901; factores tan determinantes como el asociacionismo y la sociedad civil quedaron fuera del texto; los derechos refrendados carecen de respaldo institucional; se prohíbe la existencia de otros partidos políticos; se conserva el predominio de la propiedad estatal a pesar de de su demostrada ineficacia; se prohíbe a los cubanos ser inversionistas en su país; las libertades están limitadas a los fines de la sociedad socialista; la soberanía no la ejerce el pueblo sino las Asambleas del Poder Popular, subordinada al Partido Comunista; el sistema vigente se declara irrevocable y los cubanos quedan constitucionalmente obligados a defenderlo, incluso por las armas; no se consideró a los muchos que plantearon la elección directa del Presidente, mientras se tuvo en cuenta a los que pidieron quitar el matrimonio igualitario.

Esas limitaciones y carencias delatan que el objetivo de la reforma, más que poner la Constitución en correspondencia con las necesidades de la sociedad, era rectificar las inconstitucionalidades cometidas, entre otras: la prohibición de emigrar libremente a la capital, la existencia de la propiedad privada; la explotación del hombre por el hombre; la prohibición de entrar a determinadas playas y hoteles, entre otras muchas, que se introdujeron violando lo establecido por la Constitución de 1976.

La represión durante la consulta

El ambiente durante el Referendo se caracterizó por la ausencia de observadores nacionales e internacionales, decenas de detenidos, opositores golpeados, violencia verbal y física e impedimentos a opositores para asistir a votar; alteraciones en los padrones electorales, colegios que solo tenían lápices para marcar las boletas; casi 80 activistas de la Unión Patriótica de Cuba, que abandonaron la huelga de hambre y salieron a votar u observar el Referendo, fueron detenidos, golpeados y trasladados a las afueras de la ciudad, y activistas de las plataformas Observadores de Derechos Electorales y de la Asociación Cubana de Observadores Electorales bajo asedio policial, entre otras violaciones.

Cinco “Si” a manera de conclusión

  1. Si la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) elige o designa al Presidente de la República, este carece del poder que podría tener si fuera elegido directamente por el pueblo. Significa que es en la ANPP, especialmente en el Consejo de Estado, donde va a radicar realmente el poder.
  2. Si la presidencia de la ANPP y del Consejo de Estado la ocupan las mismas personas, entonces se rinden cuenta a sí mismos. Y como no existe un mecanismo de rendición de cuentas al pueblo, esas personas contarán con un poder similar al de las dictaduras.
  3. Si ninguno de los órganos de la estructura del poder es elegido directamente por el pueblo y el Presidente de la República está subordinado a la ANPP y esta al Partido Comunista ¿dónde radica el poder?
  4. Si se define a la ANPP como órgano supremo del poder del Estado, con potestad constituyente, la declarada soberanía del pueblo se traslada a la ANPP.
  5. Si además, se declara eterno un modelo que ni los nacidos ni los que están por nacer han elegido democráticamente, Cuba queda constitucionalmente anclada al pasado.

    La suerte es que, como la Cuba y el mundo de hoy no son la Cuba y el mundo de 1959, la Constitución aprobada será la de menor duración en la historia constitucional de Cuba.

    Referencias

    1https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_parlamentarias_ de_Cuba_de_2003 https://

    2es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_parlamentarias_de_Cuba_ de_2008

    3https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_parlamentarias_ de_Cuba_de_2013

    4https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_parlamentarias_ de_Cuba_de_2018

    5 Welp, Yanina. Todo lo que necesitas saber sobre las democracias del siglo XXI Buenos Aires, Editorial Paidos, 2018, p. 22.
    6 Idem, pp. 83, 88, 154 y 201.

    7 J. Martí: Obras completas. Tomo 15, pp. 387-392. La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1981.

     

 


Dimas Cecilio Castellanos Martí (Jiguaní, 1943).
Reside en La Habana desde 1967.
Licenciado en Ciencias Políticas en la Universidad de La Habana (1975), Diplomado en Ciencias de la Información (1983-1985), Licenciado en Estudios Bíblicos y Teológicos en el (2006).
Trabajó como profesor de cursos regulares y de postgrados de filosofía marxista en la Facultad de Agronomía de la Universidad de La Habana (1976-1977) y como especialista en Información Científica en el Instituto Superior de Ciencias Agropecuarias de La Habana (1977-1992).
Primer premio del concurso convocado por Solidaridad de Trabajadores Cubanos, en el año 2003.
Es Miembro de la Junta Directiva del Instituto de Estudios Cubanos con sede en la Florida. Miembro del Consejo Académico del Centro de Estudios Convivencia (CEC).