Lunes de Dagoberto

La Universidad de hoy: alma del futuro

dagoberto valdés hernández | 1 Julio, 2019

Lunes de Dagoberto

He tenido la oportunidad de visitar tres de las más grandes Universidades de España y del mundo: Salamanca (1218), Alcalá de Henares (1499) y Francisco de Vitoria (1993).

La diferencia de años de fundación nos permite conocer el itinerario de los estudios superiores en España. No se trata de comparar ninguna de ellas sino de tener una idea general de que las universidades, a lo largo de los siglos, han sido los más grandes motores de la cultura, la investigación y el cultivo de valores y virtudes, en fin, que la universidad es cuna, maternidad y sembradío de humanismo.

Todo el mundo moderno, comenzó en la llamada Escuela de Salamanca, allí sentó cátedra el fraile dominico Francisco de Vitoria (Burgos, 1486​- Salamanca, 12 de agosto de 1546). La  ONU le homenajeó  poniendo su nombre a la Sala de los Consejos del Palacio de las Naciones de Ginebra . En uno de los murales de esta sala, pintados por José María Sert y presentados en 1936, está representado Francisco de Vitoria dando clase en la Universidad de Salamanca. Cuyo lema es: “Omnium scientiarum princeps Salmantica docet​, «Los principios de todas las ciencias se enseñan en Salamanca»

Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca, impulsaron la renovaron de la teología, fundaron el llamado Derecho de gentes moderno, con el descubrimiento de América, el Derecho internacional y la Ciencia económica moderna. Algunos de sus profesores participaron activamente como peritos en el Concilio de Trento. Matemáticos de esta Escuela estudiaron la reforma del calendario, por encargo del papa Gregorio XIII. Aceptó a las primeras alumnas universitarias del mundo: Beatriz Galindo y Lucía de Medrano, que también fue la primera mujer que dio clases en una Universidad.

También he visitado Alcalá de Henares, cuna de Miguel de Cervantes, del Quijote y
Sancho, del Cardenal Cisneros y de la Ciudad Universitaria, puerta y anuncio de la Universidad moderna. Alcalá es Patrimonio de la Humanidad desde 1998. El Cardenal franciscano y Arzobispo de Toledo, que también estudió en Salamanca, Francisco Jiménez de Cisneros, que había pasado por las aulas del Studium Generale de Alcalá, creó con Bula de del Papa Alejandro VI en1499, la “Complutensis Universitas”. En la Declaración del Patrimonio Mundial de la UNESCO se expresa “La Ciudad Universitaria de Alcalá de Henares, es la primera ciudad universitaria planificada en el mundo. Fue el modelo de la Civitas Dei – Ciudad de Dios, la comunidad urbana ideal que los misioneros españoles ex´portaron a las Américas y el modelo de las Universidades de Europa y de otros lugares.”  

En su paraninfo, o aula magna, se entregan los renocidísimos Premios Cervantes considerados como el Nobel de la literatura en Español. En ese recinto recibieron este galardón, de manos del Rey de España, tres cubanos: Alejo Capentier en 1977, fue el segundo homenajeado con este Premio; Dulce María Loynaz en 1992 y  Guillermo Cabrera Infante en 1997.

La tercera alta casa de estudios ha sido la Universidad Francisco de Vitoria en Madrid, fundada por la congregación de los padres Legionarios de Cristo en 1993. Sus objetivos son “Desde el más absoluto respeto a la libertad individual, inspira su modelo formativo en los valores del humanismo cristiano; principalmente en el comportamiento ético en el ejercicio de la profesión, la integridad personal y el compromiso social. Está abierta a las personas -sin limitación por razones culturales, sociales o económicas-, y al conocimiento, a las nuevas tecnologías, la ciencia, la investigación, la cultura y el cambio. Es internacional, formando a sus alumnos para un mundo global y multicultural.”

Su lema es “Vince in bono malum”. Estas palabras están sacadas de la Epístola de San Pablo a los Romanos, “Noli vinci a malo, sed vince in bono malum” (Rm12, 21), y significan “vence el mal con el bien”. 

Matriculamos en esta Casa de Estudios, una Maestría semipresencial en el curso 2018-2019, un total de 21 estudiantes  de 6 países: España, Cuba, Colombia, Brasil, Perú y México, y nos hemos obtenido el grado académico del Máster  tres cubanos miembros del Centro de Estudios Convivencia.

A partir del 28 de junio de 2019, esta universidad católica es mi segunda Alma Mater, después de la Universidad de Pinar del Río, Cuba. Al recibir la beca y el Diploma del Máster, pude cumplir un sueño, después de 38 años, en que me fue negado hacerlo en mi propia Patria por mi condición de católico. He seguido estudiando para dar ejemplo a mis hijos y nietos: Estudiar para ser mejor, estudiar para servir mejor a la Patria y a la Iglesia.

Este recorrido por la vida universitaria de España, desde Salamanca a Vitoria, me ha motivado a reflexionar sobre la importancia capital que tendrá en Cuba un cambio estructural y una apertura de la visión del papel de las Altas Casas de Estudio en el futuro libre, próspero, democrático y feliz de Cuba. 

Todo sea para la mayor gloria de Dios y el bien de Cuba.

Hasta el próximo lunes, si Dios quiere.

 


  • Dagoberto Valdés Hernández (Pinar del Río, 1955).
    Ingeniero agrónomo. Premios “Jan Karski al Valor y la Compasión” 2004, “Tolerancia Plus” 2007, A la Perseverancia “Nuestra Voz” 2011 y Premio Patmos 2017.
  • Dirigió el Centro Cívico y la revista Vitral desde su fundación en 1993 hasta 2007.
    Fue miembro del Pontificio Consejo “Justicia y Paz” desde 1999 hasta 2006.
    Trabajó como yagüero (recolección de hojas de palma real) durante 10 años.
    Es miembro fundador del Consejo de Redacción de Convivencia y su Director.
    Reside en Pinar del Río.

 

Ver todas las columnas anteriores