La Constitución no se reforma por antojo

Suele suceder que, en su momento, no valoramos el alcance y la magnitud que pueden tener nuestras acciones o el fruto de nuestro trabajo. Y luego el tiempo, implacable, nos hace ver si aquello por lo que luchamos, en los que trabajamos y a lo que entregamos todos nuestros esfuerzos, valió la pena

La Constitución no se reforma por antojo Ver más »