El Reino del Absurdo

Promesas, justificaciones y realidades

6 Junio, 2016
Por Luis Cáceres Piñero
 
 

Durante 58 años Cuba ha sido entretenida con promesas, justificaciones y duras realidades frustrantes. Comienza la función que nos introducirá en un presente de gloria y un paradisíaco futuro:

Promesas

 

– Los almacenes luminosos y repletos de alimentos, ropas y calzado, gracias a la eficiente administración de aquellas riquezas heredadas del enemigo de clase: la burguesía que desaparecería para siempre, dejando vía libre a una Cuba sin poderosos ni nuevos burgueses.

– Elecciones ¿para qué? Donde es el pueblo quien manda, todos seremos felices y todos decidiremos todo, porque todo es del pueblo


 

 
Por Luis Cáceres Piñero
 
Realidades cubanas. Fotos de Maikel Iglesias Rodríguez.
 
Durante 58 años Cuba ha sido entretenida con promesas, justificaciones y duras realidades frustrantes. Comienza la función que nos introducirá en un presente de gloria y un paradisíaco futuro:
 
Promesas
– Los almacenes luminosos y repletos de alimentos, ropas y calzado, gracias a la eficiente administración de aquellas riquezas heredadas del enemigo de clase: la burguesía que desaparecería para siempre, dejando vía libre a una Cuba sin poderosos ni nuevos burgueses.
– Elecciones ¿para qué? Donde es el pueblo quien manda, todos seremos felices y todos decidiremos todo, porque todo es del pueblo.
– Nuestra flota pesquera será como la de Japón y la producción del queso y la leche fresca de vaca como la de Holanda.
– Toda la tierra cultivable será propiedad del que la cultiva, ni aparceros, ni arrendatarios, ni terratenientes. Los campesinos serán dueños, cultivarán lo que necesiten y venderán todo lo que produzcan directamente al pueblo.
– La producción de carne será mayor que la de Argentina y Uruguay, gracias al cruce de las razas Holstein y Cebú.
– Cuba producirá más café que Colombia gracias al Cordón de La Habana y al café caturra.
– Daremos el salto al desarrollo con la producción de 10 millones de toneladas de azúcar: ¡los diez millones van!
– Secaremos la Ciénaga de Zapata, uno de los humedales más grandes del Caribe, y construiremos una zona turística y los cenagueros no tendrán que dedicarse al carbón.
– Las escuelas en el campo aplicarán el método martiano de combinar el estudio y el trabajo. De ellas saldrá, por fin, el hombre nuevo y la escuela nueva.
– Y muchas más promesas hasta arribar al paraíso de los proletarios, “sin César, ni burgués, ni Dios”.
 
Justificaciones
 
– El llamado “criminal bloqueo imperialista”.
– Errores y tendencias negativas de algunas partes blandas que no representan a nuestro pueblo.
– La caída del campo socialista y la Unión Soviética, por errores de ellos.
– La crisis económica mundial.
– La caída del precio del petróleo.
– La conspiración de la derecha internacional.
– Los golpes blandos, jurídicos, parlamentarios, etc.
Y otras muchas justificaciones más…
 
Realidades
 
– Los almacenes vacíos, la tarjeta de racionamiento y ahora las tiendas recaudadoras de las divisas del enemigo.
– Todo pasó de manos del “pueblo” a manos del Estado y ¿las elecciones para qué? en selección de un delegado que “ni pincha ni corta”.
– De la flota pesquera a la altura del Japón llegamos al “pollo por pescado” y de la leche de vaca y el queso como el de Holanda, a la leche en polvo importada solo para menores de 7 años.
– De la tierra propiedad del que la trabaja a las tierras llenas de marabú que el Estado presta a los nuevos arrendatarios y se las quita porque “toda la tierra es del Estado” – como ha dicho un alto dirigente hace poco.
– La carne prometida se convirtió en carne de res prohibida, el café mezclado y el azúcar prieta importada y la industria azucarera destruida.
– De la desecación de la Ciénaga ahora descubrimos la importancia de mantener los humedales como principal barrera ecológica.
– Las escuelas en el campo vinieron para la ciudad, los edificios canibaleados y el hombre nuevo nació con el daño antropológico.
 
Y por último, una breve representación basada en hechos reales, de la dura realidad:
 
Acto primero
Un inspector “integral” amigo de los vendedores ambulantes comparte con ellos la lucha por la supervivencia cotidiana y los “sobrelleva”.
 
Acto segundo
Un día llega el mismo inspector “integral” con otra persona, amenaza, maltrata de palabras y pone multas a los mismos vendedores ambulantes de los que es amigo.
 
Acto tercero
Vuelve al otro día el inspector “integral” y se disculpa con los vendedores ambulantes, explicándoles que el “otro” que vino con él el día anterior era su jefe. Que ya bajó la marea y todo sigue igual, en la “lucha”.
 
Amigo lector: En este breve relato de largos años de “lucha”, te propongo que continúes tú mismo esta historia de promesas, justificaciones y duras frustraciones traídas de la realidad. ¿Que no sabes escribir? Solo mira a tu alrededor y cuéntanos tu entorno.
 
Luis Cáceres Piñero

(Pinar del Río, 1937).
Pintor.
Reside en Pinar del Río.