Editorial

Convivencia: Un umbral para la ciudadanía y la sociedad civil en Cuba

14 Febrero, 2008
Convivencia es una publicación digital de carácter sociocultural, plural, participativa, respetuosa de las diferencias y promotora de una sana diversidad en la que cada persona encuentre un espacio para compartir criterios y mejorar la vida.
Aspiramos a que Convivencia sea una casa abierta y compartida por cubanos y cubanas de la Isla y de la Diáspora. Signo y adelanto del hogar común que debemos reconstruir y reconciliar entre todos. No importa la dimensión del aporte. Creemos en la fuerza de lo pequeño.
Queremos ser un espacio de debate público, transparente y propositivo que sirva para articular la libertad personal con la convivencia en una sociedad civil autónoma e incluyente. Intentaremos promover la solución pacífica de los conflictos, que son propios de las relaciones humanas. Buscamos y compartimos con los demás, la verdad, que no es patrimonio exclusivo de nadie. No aceptamos el enfrentamiento ni la descalificación de personas, grupos o instituciones. Tampoco la falsa confrontación entre la sociedad civil y el estado, ni entre las necesidades personales y la existencia de las imprescindibles instituciones de participación. Consideramos que la gradualidad, la moderación y el diálogo son los mejores caminos para los cambios que Cuba necesita.
Deseamos ser un taller informal para aprender a hilvanar una fecunda convivencia entre lo que escribimos y lo que hacemos, entre liberación personal y estructura social, entre participación responsable y poder como servicio, entre gobernabilidad y gobernanza, entre identidad y cambio, entre cultura y creación, entre historia y porvenir, entre las ciencias, las letras y las artes, entre razón y corazón, entre la certeza y el tanteo, entre el acierto y el error. Conviviendo como somos. Co-creando con todos los cubanos y cubanas una mejor existencia cotidiana.
Somos un sitio no confesional con una inspiración en los valores del humanismo cristiano. Al mismo tiempo, deseamos fomentar el diálogo y la convivencia entre religiones y filosofías, entre creyentes, agnósticos y ateos. Queremos ser un vivero para las diferentes expresiones culturales. No tememos a la diversidad ni pensamos que su fruto es la confusión o el relativismo. Creemos que la apertura cultural fortalece la identidad. Consideramos que el encuentro entre diferentes y la convivencia pluralista enriquece a los seres humanos y contribuye al crecimiento del alma de los pueblos. La unidad puede construirse en la diversidad.
No constituimos, ni pertenecemos a institución, organización o partido alguno. Los miembros de nuestro Consejo de Redacción residen en Cuba. Aunque Convivencia es para todos sin fronteras, deseamos que nuestros primeros destinatarios sean los cubanos y cubanas que viven dentro de la Isla. Esperamos la cooperación de todos para poder llegar a ellos que es, aunque parezca absurdo, lo más difícil.
Nuestro sencillo proyecto de comunicación social mira más al futuro que al pasado y desea compartir la actual coyuntura histórica que vive Cuba, con sus cambios y corcoveos, sus miedos y esperanzas, sus retos y desafíos, y tal como expresa su nombre:
Convida a tejer y a reanimar el entramado de la sociedad civil en Cuba como escuela de convivencia. Creemos que la sociedad civil es el nuevo nombre de la democracia.
Convoca a encontrar un mínimo de puntos comunes dentro del pluralismo más amplio para crear, entre todos los que lo deseen, un nuevo relato histórico-cultural para Cuba que tenga en cuenta las esencias de la narración fundacional cubana y que inserte la novedad que dé sentido, seguridad y esperanza a los nuevos protagonistas de una comunidad nacional serena, plena de realizaciones y pacíficas relaciones en el seno de la comunidad internacional.
Comparte vivencias de personas y grupos que han logrado traspasar el umbral del miedo y de la desconfianza y abren, con su pensamiento y sus obras, proyectos viables de mayor madurez cívica, un creativo empoderamiento ciudadano y un mínimo de confianza para transitar hacia lo nuevo y lo mejor.
Anuncia la celebración anticipada de un hogar nacional “en el que quepamos todos”.[1]
En fin, Convivencia ofrece un pequeño umbral para el futuro de Cuba en el que los cubanos aprendamos a vivir sin miedo la libertad personal y a compartir, sin aislamientos ni miserias, la responsabilidad solidaria de articular espacios de ciudadanía y sociedad civil en los que podamos ser los verdaderos “protagonistas de nuestra historia personal y nacional”.[2]
Pinar del Río, Cuba, 28 de enero de 2008

 


[1] Martí, José. Discurso el 10 de octubre de 1881.
[2] Juan Pablo II en Cuba, 21 de enero de 1998.