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Industriales: una huella en el tiempo

Ezequiel Morales Montesino | 24 Octubre, 2008
Ezequiel Morales Montesinos

Industriales. Temporada 2006 en la que ganaron su ultimo campeonato.

Industriales. Temporada 2006 en la que ganaron su ultimo campeonato.
Amigos lectores de Convivencia, lo prometido es deuda, y como en mi anterior comentario deportivo, me referí a un próximo artículo sobre los Industriales, les reflexiono sobre el tema.
Desde que el 14 de Enero de 1962 dio a luz la primera Serie Nacional de Beisbol en el estadio del Cerro, hoy Latinoamericano, nadie pudo imaginar, que a través de la misma, surgiría un equipo que año tras año sería pasión para algunos, y criticas para otros. Me refiero al equipo insignia de Cuba: los Industriales, un equipo que desde que surgió le ha dado matiz, y calidad de buen beisbol a nuestros clásicos nacionales.
Pero en esta ocasión, no voy a contar ninguna de las etapas de los Industriales, que por malas o por buenas, llega a ubicarse en la memoria de los aficionados.
Quiero referirme a todas aquellas personas que, con o sin el conocimiento del beisbol cubano, llegan a colocar a los Industriales, en un plano polémico en nuestro deporte nacional.
Los entendidos de nuestro beisbol se ufanan de la calidad de nuestro pasatiempo y la de los jugadores que la conforman, entonces, por qué, las críticas hacia los leones, si estos son ejemplo a seguir, por el buen beisbol que practican y por su entrega en el terreno. Digo esto, porque para muchos aficionados, y aún más importante, para los estudiosos del beisbol en Cuba, los Industriales son el enemigo jurado de nuestro beisbol.
Creo que el beisbol capitalino ha pasado por muy buenas etapas, desde aquellas primeras temporadas en la que llegaron a ganar cuatro campeonatos seguidos. Actualmente, es el equipo que más Series ha ganado, con once, y es el equipo por el que han pasado algunas de las figuras más representativas del beisbol cubano que, hasta incluso hoy, juegan en las grandes ligas de los EUA con un buen desempeño, como son los casos de Orlando el Duke Hernández quien ha sido para muchos, el mejor lanzador cubano de los últimos años en la liga poderosa, con la que ha participado en los actuales triunfos de los Yanquis de New York. Actualmente El Duke, ostenta el mejor promedio de ganados y perdidos en nuestras series nacionales, también hay que mencionar el nombre de Reinaldo Ordóñez, torpedero capitalino que llego a alcanzar cinco guantes de oro con los Cardenales de San Luis. Y actualmente, una joven figura como Yuner Escobar que, sin ruido y con muchas nueces, ya esté en la gran carpa del beisbol de las mayores con un buen rendimiento, ya el año pasado lo demostró.
Es decir estamos en presencia de un equipo en el que, año por año, le surgen jugadores con muy buena calidad y de muchísima polémica, aún dentro de nuestra selección mayor.
Industriales, ha sido para muchos, la gran cuestión de los campeonatos nacionales, ya sea porque es el único equipo que posee una sucursal, que yo y muchos, no lo llamaríamos así. Porque en el caso de los Metropolitanos, ha sido un equipo que se ha mantenido casi durante toda la historia del clásico nacional.
La Federación Cubana de Beisbol, decidió eliminar algunos segundos equipos que también participaban de la serie, como los Forestales, y el gran Citricultores, equipos que eran la cantera de las principales figuras de la provincia, así como también, algunos importantes eventos que a nuestro público le sacaban las energías, como por ejemplo, las Series Selectivas.
Es decir, como pueden apreciar, todos los cambios que se han impuesto por el beisbol, ha sido por parte de los federativos, y no así por los Industriales.
Hace poco, cuando recién finalizaba la pasada 47 Serie Nacional ganada por el equipo de Santiago de Cuba, ocurrió algo en la provincia donde resido, en la más occidental, Pinar del Río. Pues después que los vueltabajeros derrotaron fácilmente en un Play-off de tres a los Industriales, incluyendo el abultado nocao de 24-0, la afición pinareña quedó conforme con cualquier resultado que podría venir después para su selección. Después de dicha victoria en el propio Latinoamericano, a su llegada a la provincia, se les hizo un recibimiento por parte de las autoridades y toda la afición que a la altura de la media noche, concurrían toda la Calle Martí, era como si hubieran obtenido el campeonato, fue un buen resultado, pero hasta ahí. ¡Tremenda fiesta! La realidad era única para los pinareños, derrotar a los Industriales.
Me ocupo decir entonces, que los Industriales es el único equipo que juega contra todos a ser derrotado, en la cual existe la extraña mezcla del triunfo, y el fracaso.
Cuando se habla de un pelotero de Industriales, da la impresión que los estamos ofendiendo, porque escuchamos ciertas barbaridades que llegan a molestar a los propios peloteros.
¿Cuál es el gran problema que se rodea en torno a los Industriales? ¿Hasta cuándo será la injusta polémica en su contra?
La afición es muy difícil de entender, les ruego que se argumenten antes de llegar a un prejuicio si fundamento o mala voluntad que siempre le han mostrado.
En el caso de los estudiosos, que los tenemos bien cerca, creo que se deben preocupar más por crear, y no por criticar, de estudiar mejor como se puede llegar a jugar como lo hacen los Industriales. Aunque la realidad siempre será otra.
Les puedo jurar que la calidad de sus peloteros nunca acabará, porque siempre ha de quedar intacto, como lo diría un gran amigo intelectual en uno de sus libros de poesía el mito intacto,
No soy un profeta para querer arreglar todo este problema, además creo que al mismo Dios, le resultó difícil crear el mundo, yo no quisiera intentarlo, pero si sería capaz de defender la eterna causa de los leones de la capital, hasta el precio que sea necesario dentro de los medios pacíficos, como diría metafóricamente el equipo de beisbol Almendares de la liga profesional cubana del siglo pasado: El que nos gane, se muere.
Creo que sin más explicaciones, sigue siendo Industriales, el equipo insignia de la pelota cubana, de nuestro beisbol, la bandera de cada batalla. Industriales es eso: Una huella en el tiempo.
Le invito a usted amigo lector, que comparta mi criterio a través de comentarios, mediante el correo de la revista Convivencia.

Ezequiel Morales Montesino, Pinar del Río, 1976
Escritor, poeta y crítico deportivo