Miércoles de Jorge

Disfrutar los pequeños progresos.

Livia Gálvez Chiú | 31 Enero, 2018

Miércoles de Livia

La excepcionalidad como meta me parece bien. Cuando nos proponemos algo, hemos de intentarlo con todas las fuerzas y pretender lograr algo excepcional. Esto nos ayudará a mejorar cada vez. Pero todo tiene su medida, y a veces corremos el peligro de cegarnos ante los pequeños progresos que podríamos tener y que son tan importantes,  porque la excepcionalidad o, mejor dicho, nuestra idea de excepcionalidad,  no la vemos llegar. Nos perdemos entonces de disfrutar cada paso y cada escalada en nuestros proyectos de vida.

Los pequeños progresos que tengamos son muestra de que la persona humana tiene la capacidad de superarse cada vez, de lograr metas más altas que mejorarán su vida personal, familiar y por supuesto, su vida social.

Hay personas que han perdido la esperanza de mejoría en Cuba. Su idea de mejora es la excepcionalidad y por supuesto que esto es difícil de alcanzar. Pero es mejor pensar que los pequeños progresos que pudiéramos tener, forman el camino hacia la sociedad que soñamos. Disfrutemos cada paso certero que podamos dar como cubanos y como nación en el futuro, porque cada uno de estos pasos exigirá de nosotros compromiso y trabajo, pero nos dará la satisfacción de haber soltado amarras, para llevar este gigantesco barco, que es Cuba, entre todos, ciudadanos y gobierno, a puerto seguro.

 


Livia Gálvez Chiú (Pinar del Río, 1971).
Licenciada en Contabilidad y Finanzas.
Miembro del Consejo de Redacción de Convivencia.
Reside en Pinar del Río.

 

Ver todas las columnas anteriores