Martes de Karina

Por qué solo 33 usuarios aprobados en la Zona de Desarrollo del Mariel

13 Febrero, 2018

Martes de Karina

Aunque la noticia parezca un triunfo, la realidad es que solo 33 proyectos de inversión, aprobados en Mariel, en 4 años, teniendo en cuenta la amplia cartera de oportunidades en los negocios estatales, son pocos.

¿Por qué, a pesar de las condiciones tributarias ventajosas, no se ha inundado el mercado cubano de inversión extranjera, especialmente en la Zona Especial de Desarrollo de Mariel? Las causas pueden ser varias pero creo que hay dos que se destacan en el análisis para decir que Cuba no es un mercado atractivo: el mercado interno limitado al sector estatal y la arbitrariedad para cambiar las leyes que ha marcado la historia del gobierno cubano actual.

Cuba no es un mercado atractivo porque el mercado interno es pobre. La demanda se concentra principalmente en el sector estatal porque es el que tiene la mayor parte del espacio económico y sobre todo porque la posibilidad de que el sector privado o cooperativo forme parte de la demanda para empresas extranjeras depende de una decisión política. Y el sector estatal es ineficiente. Será difícil que pueda responder a sus obligaciones.

A pesar de las ventajas tributarias que se ofrecen en la ley de inversión extranjera, la atracción no es mucha para invertir en Cuba porque, además de la situación económica, la situación política lleva a pensar que una decisión que contradiga la ley actual puede ser tomada de la noche a la mañana, lo que puede cambiar todo en muy poco tiempo. Ya ha sucedido varias veces en nuestra historia de los últimos 60 años.

Si estas dos generalidades fueran pocas, tenemos el hecho de que no se puede contratar mano de obra libremente, la infraestructura pertinente se está construyendo todavía, y la burocracia para ser aprobados los solicitantes es demorada y arbitraria.

Serían muchos más de 33 los inversionistas en Cuba si esa posibilidad estuviera abierta para quienes tienen más interés en hacerlo aun cuando estén en desacuerdo con las condiciones: los cubanos. Los cubanos que viven fuera de la isla y que cuentan con un capital suficiente y los cubanos de dentro que, aún con menos oportunidades, podrían unirse en sociedades o solicitar créditos en caso de contar con el respeto al derecho de libertad de iniciativa económica. Sobre todo porque esos cubanos (los de dentro trabajando y los de fuera ayudando con inyecciones de capital) han demostrado, con la pequeña apertura al trabajo por cuenta propia, que pueden ganar ampliamente en la competencia con el sector estatal.

La apertura a los cubanos también sería un atractivo para la inversión extranjera, que contaría con un mercado más amplio, eficiente y diverso con quien interactuar. A lo mejor permitiría agregar un 3 a esa cifra y dar una noticia mejor: ¡333 usuarios en la Zona Especial de Desarrollo de Mariel!

 


Karina Gálvez Chiú (Pinar del Río, 1968).
Licenciada en Economía.
Fue responsable del Grupo de Economistas del Centro Cívico.
Es miembro fundador del Consejo de Redacción de Convivencia.
Reside en Pinar del Río.

 

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