Columnas diarias

Avatares de Convivencia

Livia Gálvez Chiu | 20 Diciembre, 2017

Miércoles de Livia

Es larga la historia de Convivencia. Larga y complicada, pero sobre todo muy fructífera. Y con eso nos basta. Nunca ha sido la fama o el reconocimiento lo que nos mueve. Lo que nos mueve es Cuba, los cubanos, y el bien de la persona humana en el mundo entero. No hay secretos. Por el bien de la persona humana trabajamos sin descanso, con todos los que quieran, busquen y respeten ese bien por encima de todas las cosas terrenas. Perseverancia, trabajo, respeto, tolerancia, búsqueda, humanidad, es la compañía que tenemos como equipo.

Muchos saben que si duro y perseverante ha sido nuestro trabajo, duro y continuo ha sido el hostigamiento. Una y otra vez, el mal se ensaña, porque le molesta el bien. No hay secretos.

Pero resulta que el bien tiene más seguidores que el mal. Convivencia vive con orgullo cada vicisitud, porque se fortalece nuestro trabajo, pues si el mal crece, hay más bien por hacer, y porque se multiplican los amigos y siempre encontramos quienes nos ayudan a sostener la cruz, como el Cireneo, quienes nos acompañan todo el camino, y hasta quienes se acercan a preguntar cómo pueden ayudar. Todo de un valor incalculable. Nunca hemos estado solos.

Tras cada escollo, tratamos de encontrar el camino del bien, y nos centramos en él. El mal no ha logrado que nos desviemos a su camino, aunque solo fuera por hacer justicia. Los frutos de Convivencia son dulces, jugosos y se dan en todas las estaciones y en muchos lugares del mundo. Estamos felices por eso.   

 


Livia Gálvez Chiú (Pinar del Río, 1971).
Licenciada en Contabilidad y Finanzas.
Miembro del Consejo de Redacción de Convivencia.
Reside en Pinar del Río.

 

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